Residuos, agua y energía: los tres retos ambientales que pueden afectar la competitividad de Arequipa

En el marco del Día del Medio Ambiente, Maritza Chirinos, directora de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica San Pablo, analizó el futuro que tendrá que afrontar Arequipa.

Escrito por Encuentro
La gestión de residuos, la seguridad hídrica y la transición energética se han convertido en tres retos críticos para la sostenibilidad de Arequipa.
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La gestión de residuos, la seguridad hídrica y la transición energética se han convertido en tres retos críticos para la competitividad. Su impacto no solo es ambiental: también condiciona la continuidad de sectores estratégicos para la economía nacional como minería, agroexportación, energía, infraestructura y desarrollo urbano.

En el Día Mundial del Medio Ambiente, que se conmemora cada 5 de junio, la directora de la Escuela de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Maritza Chirinos, advierte que la sostenibilidad debe entenderse como una variable productiva. Gestionar mejor los residuos, asegurar el acceso al agua y avanzar hacia una matriz energética más limpia son factores clave para reducir riesgos, atraer inversión y sostener el crecimiento económico del sur.

“La región necesita soluciones ambientales construidas desde su propio territorio. Investigar estos problemas localmente permite entender mejor sus condiciones ambientales, sociales y productivas, y generar evidencia útil para que el Estado, la empresa privada y la academia tomen mejores decisiones”, señaló.

En residuos, Arequipa produce alrededor de 1200 toneladas al día, pero una parte no llega a una disposición formal, lo que genera riesgos ambientales y sanitarios. Para la especialista, este problema también abre una oportunidad económica: valorizar residuos reciclables y orgánicos, reducir costos ambientales y avanzar hacia modelos de economía circular.

El agua es otro factor decisivo. La creciente demanda de la población, la agricultura, la agroexportación, la minería y el desarrollo urbano incrementa la presión sobre un recurso cada vez más vulnerable.

“Sin planificación, inversión y evidencia técnica, el estrés hídrico puede afectar tanto el abastecimiento de la población como la sostenibilidad de actividades productivas claves para la región y el país”, agregó Chirinos.

La transición energética completa la agenda. Arequipa cuenta con condiciones para consolidarse como un polo de inversión en energías renovables, especialmente fotovoltaicas, así como en hidrógeno verde y cadenas vinculadas a minerales estratégicos para tecnologías limpias.

Para la UCSP, la investigación ambiental debe traducirse en evidencia aplicada que ayude al sur a gestionar mejor sus recursos, reducir riesgos productivos y crecer con mayor sostenibilidad.

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