La minera Cerro Verde, localizada en la región Arequipa, cerró el primer trimestre de 2026 con una utilidad neta de US$ 426.2 millones, lo que representa un notable incremento en comparación con los US$ 302.1 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
Según el análisis de la gerencia de Cerro Verde, este crecimiento responde principalmente a un incremento de US$ 269 millones en sus ingresos por ventas.
La causa detrás de este repunte fue la cotización internacional del cobre, que durante los tres primeros meses de 2026 fue de US$ 5.74 por libra, lo que supera significativamente los US$ 4.65 por libra registrados en el primer trimestre del año anterior.
María Rebeca Justiniani Romero, abogada y profesora del Departamento de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), explicó a Encuentro que este escenario favorable permite a la empresa contar con mayor capacidad para financiar nuevas inversiones, ampliar sus operaciones, distribuir dividendos entre accionistas, cumplir con sus obligaciones tributarias, entre otras acciones.
Además, la especialista afirmó que este boom en el precio, sobre todo del cobre y del oro, ha sido considerado por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) como una oportunidad para fortalecer el espacio fiscal y preparar al país ante futuras contingencias.
El actual desempeño de la compañía hace prever que sus números superarán a los de 2025, cuando la utilidad neta del año fue de US$ 1367.1 millones y sus ventas netas ascendieron a US$ 4728.3 millones. Con esas cifras, Cerro Verde fue el tercer productor de cobre y segundo productor de molibdeno a nivel nacional. También repartió dividendos de US$ 550 millones. Mientras que, en 2024, la utilidad neta fue de US$ 953 millones.
La minera tiene previsto expandir sus operaciones en Arequipa hasta 2053, para lo cual estima una inversión aproximada de US$ 2100 millones. El 6 de febrero pasado, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) aprobó la Segunda Modificación del Estudio de Impacto Ambiental y Social, lo que viabiliza esta inversión.

La abogada y docente María Justiniani explica que el incremento de las utilidades de Cerro Verde, de alguna manera, podría generar un aumento del canon minero que se transfiera para Arequipa, pero es importante entender que este impacto no será inmediato ni necesariamente proporcional al incremento de utilidades.
“El canon minero no se calcula directamente sobre las ventas netas o sobre las utilidades de las empresas mineras. El canon minero es una forma de distribución que está constituido por el 50 % del impuesto a la renta que pagan las empresas mineras, en este caso Cerro Verde”, afirmó.
Por ello, según su análisis, una mayor rentabilidad de Cerro Verde en 2026 podría traducirse en un pago más elevado del impuesto a la renta, esto se reflejaría principalmente en un incremento de las transferencias de canon a favor de los gobiernos locales y el gobierno regional durante el año 2027.
A estas alturas, tampoco se puede determinar cuánto aumentará el canon únicamente con los resultados del primer trimestre. “Para ello, se necesitará conocer el resultado anual de la empresa y el impuesto a la renta efectivamente determinado y pagado”, explicó Justiniani.
En este contexto, el Ministerio de Energía y Minas ya realizó la transferencia de canon minero correspondiente al periodo de enero a abril de este año. A la región Arequipa le transfirieron S/ 313 647. Cabe señalar que el total transferido en 2025 ascendió a S/ 1035 millones.

Este nuevo ciclo de altas utilidades que experimenta Cerro Verde contrasta con el escenario que se vivió en 2015. Ese año, la minera disminuyó abruptamente sus aportes tributarios y no tributarios y declaró una utilidad neta de apenas US$ 33 millones, pese a que tuvo ingresos altos.
De acuerdo con un informe de Propuesta Ciudadana, el motivo fue la caída de precios, el aumento de costos y los gastos de la empresa, así como la depreciación acelerada. Ese año, Cerro Verde invirtió US$ 1700 millones, principalmente en la expansión de las operaciones de la unidad de producción.
Con base en este antecedente, ¿es posible que la minera nuevamente se acoja al beneficio de la depreciación cuando concrete su nueva expansión? La docente María Justiniani explica que, de acuerdo con la legislación peruana, Cerro Verde no puede volver a depreciar activos antiguos cuyo valor tributario se agotó, pero sí podría hacerlo si se trata de nuevas inversiones destinadas a ampliar la vida útil de la mina.
Para ello, también tendría que acceder a un régimen especial de depreciación si dichas inversiones cumplen con los requisitos establecidos en la legislación minera y se incluyen en un contrato de estabilidad.
Añadió que el artículo 41 de la Ley del Impuesto a la Renta señala que la depreciación se calcula sobre el costo de adquisición, producción o construcción de los bienes, los llamados costos iniciales, y también sobre los costos posteriores que deban incorporarse al activo. Además, el artículo 22, inciso c) del Reglamento de la Ley del Impuesto a la Renta establece que la depreciación comienza desde el mes en que los bienes son utilizados para generar rentas gravadas.