En opinión del presidente del Instituto Peruano de Economía en Arequipa, Manuel Bedregal Salas, los sectores financieros y empresariales se sienten más cómodos con un posible gobierno de Keiko Fujimori. Según señala, ello responde a la expectativa de un escenario con mayor estabilidad económica y previsibilidad para las inversiones.
Sin embargo, advirtió que también existe una profunda preocupación ante el riesgo de que el poder se concentre de manera excesiva en una sola figura política.
Esta inquietud surge porque el partido Fuerza Popular dominará el Senado y la Cámara de Diputados. De los 60 senadores, tiene a 22; y de los 130 diputados, colocó a 41.
A diferencia de otros procesos electorales, los inversionistas privados parecen haber anticipado este resultado. Según Bedregal Salas, las decisiones de inversión ya están tomadas sobre la base de un eventual gobierno de Keiko Fujimori. Señales como la baja del dólar y el alza en las cotizaciones de la Bolsa de Valores de Lima reflejan que el mercado se siente “cómodo” con esta opción.
La expectativa, agrega Bedregal, es que el nuevo Ejecutivo sea integrado por tecnócratas vinculados al sector privado, algo que para los grandes inversionistas representa un manejo de las reglas de juego nacionales.
A pesar del optimismo empresarial, el crecimiento económico enfrenta serias amenazas. En el frente externo, el Perú no es ajeno a la desaceleración global, el alto precio del petróleo y los conflictos bélicos internacionales que encarecen insumos básicos.
A nivel interno existen grandes retos, como el fenómeno de El Niño y las promesas populistas. Respecto a este último punto, la alta probabilidad de que ocurra un evento severo amenaza la producción nacional y la infraestructura, temas que, según Bedregal, no han sido detallados con profundidad en el plan de gobierno de Fuerza Popular.
Por otro lado, están las promesas populistas de la campaña electoral. La propuesta de una pensión universal para mayores de 65 años es calificada como “financieramente imposible” en el corto plazo, al no contar con presupuesto ni plazos claros, lo que podría derivar en una promesa de campaña incumplida.
Uno de los puntos más críticos respecto a Keiko Fujimori, si se confirma el resultado electoral, será la relación con el sur del país, específicamente en regiones como Arequipa, Cusco o Puno, donde el rechazo a la hija de Alberto Fujimori es marcado.
Bedregal sostiene que se anticipa una relación tensa debido al respaldo de su partido a Dina Boluarte mientras estuvo al mando, y la falta de justicia por las muertes en protestas pasadas. Para evitar nuevos episodios de violencia, el presidente del IPE Arequipa sugiere que Fujimori asuma una actitud conciliadora y proactiva en el presupuesto regional, evitando posiciones beligerantes desde su posición de poder.
Finalmente, Bedregal remarcó el “gran temor” que genera la concentración de mucho poder en una sola mano. Al ser Fuerza Popular el único partido actualmente bien organizado frente a otros movimientos meramente electorales, existe el riesgo de un manejo unilateral y arbitrario del Estado.