¿Qué nos une a los peruanos? Esta pregunta podría tener varias respuestas: el fútbol, la comida, el idioma, el mestizaje. Sin embargo, hay una que probablemente no aparezca entre las primeras opciones: la religión.
“La fe es un elemento de unidad”, destacó la directora del Centro de Estudios Peruanos de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Pamela Cabala, durante la inauguración del V Congreso de Peruanidad.
Sustentó esta premisa en cifras. Citó, por ejemplo, que en Perú hay más de 400 declaratorias de patrimonio cultural inmaterial de la nación, de las cuales siete de cada diez corresponden a fiestas y celebraciones rituales. Además, el 95 % son fiestas de fe.
En ese sentido, enumeró las celebraciones religiosas más importantes del país: la Semana Santa de Ayacucho, la fiesta de la Virgen de la Candelaria, el Corpus Christi, la peregrinación al Santuario de Chapi, la fiesta de San Juan celebrada en la Amazonía peruana, entre otras.
Otro punto destacado en su exposición es que, según el censo de 2017, el 76 % de la población peruana dijo profesar la religión católica. “Más de la mitad de la población en todas las regiones es católica”, concluyó.
En ese sentido, Pamela Cabala reiteró que la religión está en el centro de la cultura peruana, tema que se constituye en el eje principal de la reflexión sobre la identidad, durante el V Congreso de Peruanidad: Fe, santidad y peruanidad, que se desarrolla en el auditorio San Juan Pablo II de la Universidad Católica San Pablo, con la participación de destacados historiadores y académicos de otras especialidades.
En la jornada de inauguración del V Congreso de Peruanidad también intervino el presbítero Euclides De Jesús Eslava, docente e investigador de la Universidad de La Sabana (Colombia), quien destacó la importancia de la religión como eje de la cultura latinoamericana.
Los historiadores y docentes Cecilia Bákula y Ricardo Cubas dialogaron también en el primer día del congreso acerca de la importancia de la religión en la identidad peruana.
Bákula aclaró que la difusión de la fe en el Perú no fue una imposición. Para ello, recordó la capitulación de Toledo de 1529, que autorizó a Francisco Pizarro a colonizar el Perú y dispuso “preservar lo bueno [de la cultura andina] en el proceso de cristianización”. “Este es un mandato dado a Pizarro e implicaba que en la difusión de la fe tenía que respetarse lo bueno”, dijo.
Del mismo modo, el profesor Cubas leyó un párrafo de las Leyes de Indias que, entre otros puntos, mandaba que aquellas tradiciones nativas que “no atentaran contra la visión cristiana se preservaran como parte de su cultura. Más que una imposición, se buscó rescatar todo lo valioso”, señaló.
También agregó que el catolicismo que llegó a América fue crítico y citó a Bartolomé de las Casas, quien defendió a los indígenas de los crímenes de los conquistadores. “Que este fraile se ponga al frente del monarca más poderoso del mundo, Carlos V, y le diga: ‘Tienes que hacer algo’, habla de este sentido crítico, ya que logró la aprobación de las Leyes de Indias”, mencionó.
Luego, señaló que el cristianismo tomó los elementos valiosos de las culturas para cristianizarlos, purificarlos y elevarlos, “no para desecharlos, porque no es una imposición cultural”, indicó.