La prohibición de la reelección inmediata de alcaldes abre un escenario particular en las elecciones municipales de este año. Varios de ellos buscan permanecer en sus cargos postulando al puesto de primer regidor (teniente alcalde). Aunque no aspiran directamente a la alcaldía, podrían volver a ocuparla ante la renuncia de quien encabeza la lista de candidatos o a través de la sucesión establecida por ley.
Esta “criollada electoral” es un fenómeno nacional. Según el Instituto Aklla Perú, 135 alcaldes del país postulan como primeros regidores y 63 candidatos a las alcaldías renunciaron para facilitar esta reelección encubierta.
El más mediático ha sido el caso de Rafael López Aliaga. El candidato a la alcaldía de la Municipalidad Metropolitana de Lima por Renovación Popular, Luis Rubio, renunció días atrás dejándole el camino libre a López Aliaga (primer regidor) para competir por la comuna capitalina. Si gana retendrá el cargo por otros cuatro años más.
En la región Arequipa, también hay casos similares. Seis alcaldes en funciones postulan como primeros regidores. A ellos se suma el vacado alcalde provincial, Víctor Hugo Rivera, quien aspira al mismo cargo (primer regidor) por la lista de Alianza para el Progreso, partido que también lleva a Elmer Cáceres Llica como candidato al gobierno regional. En cinco de estos siete casos, los burgomaestres ya lideran las listas tras la renuncia de quienes inicialmente postulaban a la alcaldía.
En Paucarpata, Fredy Félix Navarro Fernández, candidato por Arequipa, Tradición y Futuro renunció a sus aspiraciones políticas y con ello favoreció al actual alcalde, Marco Antonio Anco Huarachi, quien postulaba como primer regidor.
En Mejía, Nahimbi Arias Barrios abandonó su candidatura a la alcaldía para cederle el paso a la actual alcaldesa, Diana Sosiree Aspilcueta Cáceres, quien liderará la lista de Ahora Nación.
También renunció Kelly Orquídea Salas Ramírez, candidata por Yo Arequipa a la alcaldía provincial de Islay, en cuya lista aparece Richard Ale, actual burgomaestre de esta jurisdicción, como primer regidor.
Además, Cleiton Quispe Chuquipura, candidato por Podemos Perú para la alcaldía de Mariano Nicolás Valcárcel, en Camaná, figura como improcedente. En esta lista, el burgomaestre Wilian David Alvarado Sánchez fue inscrito como primer regidor, pero el JEE de Camaná lo excluyó por no registrar una sentencia por el delito contra la fe pública.
Aunque el caso de Alvarado Sánchez está en apelación, cabe recordar que durante su gestión fue suspendido del cargo durante seis meses debido a dos sentencias en su contra, luego fue repuesto en marzo de 2025.
Del mismo modo, Ronald Bartolomé Vega Taipe renunció a su candidatura a la alcaldía de Bella Unión, en Caravelí, dejando que su hermano y actual alcalde del distrito, Richard Iván Vega Taipe, lidere la lista de candidatos.
Asimismo, Tomás Chancolla Chata, al igual que su líder Rafael López Aliaga, tiene el camino libre para su eventual reelección en el distrito de Huanuhuanu, en la provincia de Caravelí, luego que su candidata, Sonia Erika Mamani Coaquira, renunciara a la lista de Renovación Popular.

Consultados sobre esta situación, el analista político José Lombardi y el director del Observatorio Comunidad en Marcha de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Juan Carlos Banich, coincidieron en calificarla como una “reelección encubierta”.
Para Lombardi esta figura no es ilegal, pero es un despropósito, ya que le están sacando la vuelta a la ley. “Esta es una burla a la ley”, dijo.
Asimismo, Banich sostuvo que estas autoridades se aprovechan de un vacío legal para ir por una reelección encubierta que terminará generando un mal precedente.
“Ojalá funcione como un arma de doble filo para ellos y la población se dé cuenta, porque esta jugada electoral te pinta los valores y la ética de sus futuras gestiones”, indicó.
Lombardi también fue duro con el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por permitir este tipo de situaciones, principalmente en el caso de Rafael López Aliaga, quien renunció a su curul en el Senado para postular al municipio de Lima. “El JNE es muy blando y no tiene autoridad”, sentenció.
La tasa de reelección en el Perú no pasa del 20 %. En las últimas elecciones congresales, cinco de los seis candidatos de Arequipa no se reeligieron, solo Jaime Quito retuvo su curul, aunque compitió como senador nacional.
Durante el gobierno de Ollanta Humala Tasso se prohibió la reelección inmediata de gobernadores regionales y alcaldes ante las numerosas denuncias por corrupción presentadas contra estas autoridades. En el último periodo legislativo (2021-2026) se pretendió eliminar esta restricción; sin embargo, el Congreso finalmente no aprobó la medida.
En este contexto, el mismo presidente del JNE, Roberto Burneo, expresó su apoyo a la reelección de gobernadores y alcaldes. Lombardi y Banich comparten la misma postura.
Ambos entrevistados sostienen que se debería permitir a las autoridades participar en las a elecciones para buscar un nuevo periodo y que sea el elector quien decida si continúan o no en el cargo.
“La reelección es un derecho que deberíamos tener todos. Si hacen una buena gestión pueden seguir, el castigo lo otorga la población. De esta manera, evitamos estas artimañas”, comentó Banich.
Entre tanto, Lombardi apuntó que el problema de la corrupción no viene con la reelección, sino en el escaso control que se ejerce sobre las gestiones. “Cuatro años son cortos para hacer obras de trascendencia”, mencionó.
“Podemos pensar que unos pocos quieren servir a su población, pero la mayoría busca la reelección porque el poder entusiasma. Se acostumbran a tener todo a su disposición y quieren mantener ese estatus”, concluyó.