Con base en diferentes investigaciones vinculadas al aprendizaje infantil, Enrique Gordillo Cisneros, máster en Investigación Aplicada a la Educación por la Universidad de Valladolid (España), dio a conocer una de las claves para que este proceso de enseñanza sea efectivo: fortalecer el contacto y la interacción entre padres e hijos.
Se trata de la implicación parental, entendida como el acercamiento comunicacional y el involucramiento activo de los padres de familia en el proceso de aprendizaje de sus hijos, especialmente hasta los 7 años, edad en que se considera que esta estrategia pierde fuerza.
El también docente del Departamento de Educación de la Universidad Católica San Pablo detalló que este proceso se materializa a través de diversas acciones de acompañamiento. Estas incluyen conversar con los hijos sobre su experiencia en clases, interesarse por lo aprendido cada día, participar de eventos escolares, así como preguntar y ayudar en las tareas de los menores.
Para el especialista, la labor de educar no se limita a la escuela, sino que se fortalece en el hogar, donde se configuran las disposiciones más profundas de la persona.
El ambiente de estudio de los niños, en la medida de lo posible, debe ser un espacio ventilado, con iluminación y sin distracciones.
Al poner en práctica la implicación parental, se puede ver con el tiempo que los menores mejoran en su rendimiento académico, habilidades sociales, compañerismo, obediencia, comunicación fluida y motivación.
Es decir, los menores saben que cuentan con alguien que siempre los apoyará en los momentos de duda, así establecerán una confianza propia para afrontar cualquier momento.
“El hijo también ve al padre como un referente académico, entiende que la educación es importante en un futuro. Es importante que el niño sienta con el papá su autoconcepto académico. Esto es muy diferente a que nadie lo oriente”, sostuvo durante la charla “Una mirada de la implicación de los padres en la educación”, presentada en el marco de Universitas 2026, organizado por la Universidad Católica San Pablo.
A pesar de que los recursos económicos son importantes para el proceso de aprendizaje, Enrique Gordillo enfatizó que la implicación parental marca la diferencia en el desempeño académico de los escolares.

Además, subrayó que la conexión de los padres de familia con el proceso de aprendizaje escolar de sus hijos se fortalece a través de la participación en eventos del colegio y la organización de escuelas de padres. Este vínculo se intensifica aún más si es que se implementan actividades fuera de la institución educativa para confraternizar, como encuentros deportivos, reuniones académicas o espacios de apoyo mutuo para las tareas escolares.
No obstante, Gordillo también aclaró que, desde las escuelas, se debe dejar de saturar a los alumnos con las tareas para los fines de semana. “Es nocivo y malo tanto para los padres como para los hijos (…), ya que este tiempo es mejor que se aproveche en familia”, sentenció.