Los seis diputados electos por Arequipa el pasado 12 de abril podrían sentirse satisfechos con las curules obtenidas; sin embargo, las cifras del conteo de la Onpe los ubican con la votación más baja registrada desde las elecciones congresales de 2001.
La votación total conseguida por los futuros congresistas no excede los 80 mil votos, cuando en procesos anteriores –aún en los comicios complementarios de 2020– se superaba los 100 mil votos.
Incluso, la votación de 2011 –la más alta registrada– triplica a la obtenida este año, mientras que la de 2021 casi duplica a la de 2026.
Si el excongresista José Luis Ancalle logró curul con la votación más baja (13 932 votos) en la historia de este tipo de elecciones, el electo Luis Masco, del Partido Cívico Obras, con poco más de 8 mil votos, al 95 % del conteo de la Onpe, desplazaría ese registro. Cerca también aparece la electa Gloria Hirache, del Partido del Buen Gobierno, con poco más de 9 mil votos.
Otro detalle a destacar es que, generalmente, los parlamentarios más votados superaban con facilidad los 40 mil votos, a excepción de 2016, donde llegaron a 27 mil. En esta oportunidad, el más votado, Edgar Gonzales Polar, apenas alcanzó los 18 mil votos. Si este candidato hubiera competido en 2011 o 2016 probablemente no hubiera ingresado al Parlamento.
Votaciones congresales desde 2001
| Elección | Congresistas | Votación | Elección | Congresistas | Votación |
|---|---|---|---|---|---|
| 2001 | Manuel Olaechea | 55 406 | 2006 | Álvaro Gutiérrez | 48 417 |
| Arturo Valderrama | 49 805 | Rocío Gonzales | 32 970 | ||
| Gilberto Díaz Peralta | 35 054 | Juan Carlos Eguren
|
26 266 | ||
| Dora Núñez | 26 638 | Pedro Santos | 24 411 | ||
| Rafael Valencia Dongo | 18 917 | Lourdes Mendoza de Solar | 20 019 | ||
| Total | 185 820 | 152 083 | |||
| 2011 | Ana María Solórzano | 59 471 | 2016 | Ana María Choquehuanca | 27 289 |
| Gustavo Rondón | 58 984 | Miguel Román | 26 805 | ||
| Justiniano Apaza | 51 332 | Horacio Zeballos
|
24 380 | ||
| Juan Carlos Eguren | 49 017 | Sergio Dávila | 24 105 | ||
| Marco Falconí | 31 149 | Alejandra Aramayo | 20 244 | ||
| Tomás Zamudio | 28 733 | Justiniano Apaza | 19 569 | ||
| Total | 278 686 | 142 392 | |||
| 2020 | Edgar Alarcón | 49 673 | 2021 | Jaime Quito | 41 430 |
| Hipólito Chaiña | 41 152 | María Agüero | 29 930 | ||
| José Antonio Núñez | 26 390 | Diana Gonzales
|
24 948 | ||
| Rosario Paredes | 19 787 | Alex Paredes | 18 673 | ||
| Daniel Oseda | 14 558 | Edwin Martínez | 16 372 | ||
| José Luis Ancalle | 13 932 | Esdras Medina | 15 693 | ||
| Total | 165 492 | 147 046 | |||
| 2026 | Edgar Gonzales | 18 957 | |||
| Christian Aranda | 15 293 | ||||
| Marleny Arminta | 14 846 | ||||
| Amalia Palomino | 11 296 | ||||
| Gloria Hirache | 9 215 | ||||
| Luis Masco | 8 409 | ||||
| Total | 78 016 |
Este panorama no es exclusivo de Arequipa. En el sur se observan varios ejemplos de bajas votaciones. La candidata más votada en Moquegua, hasta el momento, está logrando 2300 votos (Graciela Chipana, de Juntos por el Perú), mientras que en Tacna la cifra apenas llegó a 3200 (Valia Fernández, de Juntos por el Perú). Entre tanto, los más votados por Cusco y Puno no alcanzan ni los 20 mil votos.
Sin embargo, el caso más llamativo está en Loreto. La candidata de Fuerza Popular, Ana Luisa Yuffra, ingresaría a la Cámara de Diputados con 890 votos.
Otra anomalía de este sistema es que candidatos a diputados por Arequipa con alta votación quedaron fuera, ya que sus partidos no pasaron la valla electoral, no consiguieron la cantidad de diputados o senadores requerida por ley, o la cifra repartidora no favoreció a su partido.
En este caso, tenemos a Nicolás Talavera, de País para Todos (17 496 votos), cuyo partido no logró el mínimo de siete diputados a nivel nacional. Esdras Medina (12 621 votos) no logró curul porque su partido solo obtuvo una plaza en Arequipa que se la llevó Christian Aranda. También se queda Fidel Huamán de Podemos (10 071 votos); su partido no pasó la valla.
Un punto a tener en cuenta en este análisis es que los votos nulos y blancos sumaron cerca del 19 % en los comicios de 2026, frente al 18 % alcanzado en el proceso anterior. Estos resultados sugieren que este factor no habría influido en la baja votación que obtuvieron los postulantes a diputados.
Los senadores tampoco lograron votaciones extraordinarias. Se proyecta que el senador electo por Arequipa, Juver Nilson Flores, del Partido del Buen Gobierno, superaría los 20 mil votos.
Su cifra es respetable si la comparamos con la que viene alcanzando Víctor Raúl Cutipa, ganador en Moquegua, por Juntos por el Perú, quien apenas obtendría 2 mil votos.
En tanto que, en Tacna, Juana Ticona, del Partido Cívico Obras, con suerte alcanzaría 3500 votos. En Madre de Dios, Hugo Ccahuana, de Juntos por el Perú, lograría 2200 votos.
El analista político José Lombardi consideró que dos factores influyeron en esta baja votación. La conformación de listas con gente sin trayectoria, inscripción de familiares y que el elector votó más por símbolos y no por una opción preferencial. “La práctica de meter familiares es perversa y deleznable y eso, lamentablemente, también sucederá en las elecciones regionales”, indicó.
A ello también sumó que la cantidad de partidos inscritos para estas elecciones desanimó al votante y terminó por no identificar a nadie.
En ese sentido, propuso eliminar el voto preferencial para que los partidos elijan sus propias listas. De esta manera, el elector ya no elegiría un candidato, sino que votaría por la agrupación política y sus candidatos. “El voto preferencial es pernicioso y debilitó a los partidos”, dijo.
También anotó que el voto preferencial convirtió a los partidos en “mercados” donde se imponía el aspirante que tenía más dinero.
En esa misma línea, el profesor del Departamento de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Carlos Gómez de la Torre, consideró que “cuando existen demasiados partidos, ninguno concentra el apoyo ciudadano y los votos se dispersan. Como resultado, los candidatos obtienen escaños con votaciones bajas y el Congreso se fragmenta. Esto debilita la gobernabilidad”, indicó.
Asimismo, cuestionó que los partidos se dediquen a llenar listas y no a incluir los mejores cuadros políticos.
Además, consideró que, si bien el diseño de la cifra repartidora evita la atomización del Parlamento, también debería plantearse cambios como la eliminación del voto preferencial. “Eliminar el voto preferencial sería ideal, así disminuiremos la fragmentación política”, dijo.
Probablemente a los partidos no les interese esta reforma porque no va en función de sus objetivos, pero el docente sostuvo que es necesaria. “Un político serio y con valores no va a tener inconvenientes, ya que obtendrá la representación necesaria para una mejor gobernabilidad del país”, señaló.