Es oficial: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez competirán en la segunda vuelta del 7 junio, que se celebrará dentro de 20 días. Luego de un largo conteo de votos que motivó la renuncia del jefe de la Onpe, Piero Corvetto, y marchas de Renovación Popular, los líderes de Fuerza Popular y Juntos por el Perú competirán por la presidencia del Perú.
¿Qué escenarios podrían presentarse en esta elección? Solo dos encuestadoras, Ipsos e IEP, se animaron a medir las tendencias y en ambas Fujimori y Sánchez están empatados.
Mientras que solo un partido, Primero la Gente, anunció su respaldo a Sánchez; el resto de organizaciones políticas que participaron en la primera vuelta aún no define su postura, por prudencia o estrategia política.
La posibilidad de que se repita un escenario similar al de 2021 está latente.
Según el director del Centro de Gobierno José Luis Bustamante y Rivero de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Carlos Timaná, esta será una elección reñida y con un margen mínimo de diferencia, dado que competirán representantes de la “extrema izquierda y derecha dura”. Por ello, recomendó a los representantes del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y Oficina Nacional de Elecciones (Onpe) actuar con precaución y profesionalismo.
Recordemos que Pedro Castillo ganó las elecciones por apenas 44 263 votos, resultado que motivó denuncias de fraude posteriormente investigadas –sin hallazgos– en el Congreso de la República. Mientras que en 2016, Pedro Pablo Kuczynski (PPK) venció también a Keiko Fujimori por 41 057 votos. En este contexto, la posibilidad de un sufragio polarizado está latente.
Esta será la cuarta segunda vuelta de Keiko Fujimori. Algunos analistas aseveran que esta vez tiene grandes posibilidades, sobre todo porque las primeras encuestas la muestran empatada con su rival, a diferencia de anteriores oportunidades donde aparecía segunda con varios puntos de diferencia.
“Creo que no hay nada escrito. Sánchez tiene varias desventajas. Por ejemplo, Castillo era visto como un profesor inofensivo, pero Sánchez tiene muchos reparos: las denuncias de Yehude Simons, es actual congresista y tiene una investigación abierta en la Fiscalía. Hay varios ‘contras’ para Sánchez y será una campaña corta”, destacó Timaná.
Agregó que este escenario “pinta mejor para ella”, aunque evitó asegurar una victoria, ya que el antivoto todavía sigue siendo alto. De acuerdo con Ipsos, el 48 % no votaría por Keiko Fujimori y un 43 % tampoco lo haría por Sánchez.
Carlos Timaná también señaló que habrá mucho voto en blanco y nulo en la segunda vuelta. Este voto alcanzó el 5 % en la segunda vuelta de 2021.
No obstante, los resultados obtenidos en la primera vuelta no han sido malos para el fujimorismo. Será la primera minoría en la Cámara de Diputados y Senado. Su votación aumentó en relación a 2021. Ese año obtuvo 13.4 % en primera vuelta y en 2026 llegó a 17.1 %.
En la región Arequipa pasó de 5 % a 7.3 %; creció más de 2 puntos y ganó en 13 distritos. En cambio, en 2021 logró ocho distritos, todos de Caravelí.
No obstante, está lejos de su mejor marca lograda en 2016, cuando obtuvo 24 % de los votos válidos, ganando en cuatro provincias (Caravelí, Camaná, Castilla y Condesuyos) y en 40 distritos, incluidos cuatro en la provincia de Arequipa.
Sin embargo, aunque el panorama se muestra favorable para la candidata, Arequipa y el sur del país siempre se han inclinado por sus rivales: Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo. En ese contexto, parece previsible que el ganador de esta segunda vuelta en este sector del país sea Roberto Sánchez, teniendo en cuenta que venció en Moquegua, Puno, Cusco, Ayacucho, Huánuco, Apurímac y Amazonas.
Aunque crece, Keiko Fujimori no logró buenas votaciones. La mejor está en Madre de Dios (13.5 %) y la más baja en Puno (3.9 %).
Otro dato a tener en cuenta es que, desde 2006, el voto del sur no coincide con el de Lima en segunda vuelta. Humala (dos veces), PPK y Castillo ganaron en estas regiones, mientras que Alan García y Fujimori (tres veces) vencieron en la capital.
Se dice que para ganar los votos de centro hay que firmar una hoja de ruta, como lo hizo Ollanta Humala en 2011.
El chavismo en Venezuela estaba en su pico y existía el temor de que Humala replicara ese modelo en el Perú, entonces se promovió la firma de una hoja de ruta donde se lo instaba a respetar el modelo económico y los poderes del Estado.
Keiko Fujimori también firmó dos compromisos. Uno en el debate presidencial de 2016 y otro en Arequipa. Pedro Castillo no firmó nada.
Por su lado, Roberto Sánchez adelantó que no suscribirá ninguna hoja de ruta.
“Sánchez ha dicho que no firmará esta hoja de ruta e incluso está yendo a una izquierda más dura y eso se observa con su cercanía a Antauro Humala. En el centro están los ‘caviares’, pero la presencia de Antauro y los recuerdos del andahuaylazo, quizás no lo ayuden mucho. Sánchez tiene una maleta muy pesada y no lo veo con una estrategia clara”, concluyó Timaná.