Orgullosamente hecho en Perú: aquí PE

Escrito por Encuentro
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César Montes de Oca DibánDocente del Departamento de Ingenierías de la Industria y el Ambiente de la Universidad Católica San Pablo

¿Sabes cuántos peruanos han cambiado el mundo sin que el mundo —ni nosotros mismos— lo supiera del todo? La respuesta es más larga de lo que creemos y ahora recordaremos a algunos.

Este país, que a veces duda de sí mismo, ha producido inventores que se adelantaron a la era espacial, científicos que se anticiparon a premios Nobel, un escritor que conquistó Estocolmo y una atleta de Huancayo que hoy es la mejor del planeta. Son hechos verificables y merecen ser contados a viva voz como cuando cantamos nuestro Himno Nacional.

Empecemos. ¡Un peruano que llevó al hombre a la Luna! Sí, en 1895, un joven arequipeño de 21 años, que estudiaba ingeniería en La Sorbona de París, construyó, en secreto y sin financiamiento estatal, el primer motor-cohete de combustible líquido de la historia. Su nombre era Pedro Paulet Mostajo, nacido en Tiabaya, el 2 de julio de 1874. Su invento —un motor impulsado por peróxido de nitrógeno y gasolina— catalizó la tecnología aeroespacial. Décadas después, el propio Wernher von Braun, el científico alemán que diseñó los cohetes que llevaron al hombre a la Luna en 1969, reconoció en su libro Historia de la cohetería y los viajes espaciales: “Paulet debe ser considerado como el pionero del motor a propulsión con combustible líquido” (von Braun y Ordway III, 1966).

Un peruano hizo posible que el ser humano pisara la Luna. Su placa conmemorativa se encuentra hoy en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Washington D.C. En Lima, durante muchos años, fue apenas el nombre de un colegio.

Sigamos. Santiago Antúnez de Mayolo, nacido en Aija, Ancash, en 1887, fue un físico, ingeniero y matemático que propuso la existencia del “elemento neutro” —lo que hoy llamamos neutrón— ocho años antes de que el físico inglés James Chadwick lo descubriera oficialmente y ganara con ese hallazgo el Premio Nobel de Física en 1935. También predijo la existencia del positrón antes de que el norteamericano Carl David Anderson lo demostrara y recibiera el Nobel de Física en 1936. Sí, dos premios Nobel basados en ideas que un peruano tuvo primero. Antúnez de Mayolo fue candidato al Premio Nobel en 1943.

Continuamos. Federico Villarreal, nacido en Túcume, Lambayeque, era un joven profesor de secundaria de 23 años, sin título universitario, cuando en 1873 descubrió el método para elevar un polinomio cualquiera a una potencia cualquiera, un problema que los matemáticos de su época no habían podido resolver. Sus aportes fueron tan notables en el campo de las matemáticas y la física que hoy se le conoce como “el Newton peruano”. La Universidad Nacional Federico Villarreal, en Lima, lleva su nombre como un homenaje tardío, pero merecido.

Proseguimos con el Nobel. El 7 de octubre de 2010, la Academia Sueca anunció que el Premio Nobel de Literatura correspondía al escritor peruano Mario Vargas Llosa, nacido en Arequipa en 1936. La Academia describió la obra  de Vargas Llosa como una “cartografía de las estructuras del poder y sus afiladas imágenes de la resistencia, rebelión y derrota del individuo» (Nobel Prize Committee, 2010).

Vargas Llosa, que en ese momento enseñaba en Princeton y fue despertado por la llamada de Estocolmo a las cinco de la mañana, dijo con su habitual elegancia: “Este es un triunfo no solo para mí, sino para todos los peruanos”. Tenía razón.

Pasamos al deporte con un muchacho limeño de 21 años llamado Teófilo Cubillas, que hipnotizó al mundo entero con una pegada que el propio Pelé —campeón de ese torneo— admiró públicamente. El ‘Nene’ cerró su participación en la Copa del Mundo de México 1970 como el mejor jugador joven y tercer máximo goleador. Y si la historia parece lejana, el presente también da razones para el orgullo. Kimberly García León, nacida en Huancayo el 19 de octubre de 1993, es hoy la mejor atleta maratonista del mundo.

Culminemos con el ajedrez, Julio Granda Zúñiga, nacido en Camaná, Arequipa, se convirtió a los 19 años en el primer gran maestro internacional del Perú, título otorgado por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), tras haber ganado a los 13 años el Campeonato Mundial Sub-14 en México. Durante 30 años fue el número uno del Perú, llegó a ubicarse entre los 25 mejores ajedrecistas del mundo, ganó más de 60 torneos internacionales y venció a leyendas como Anatoli Kárpov.

En el squash, Diego Elías, limeño nacido en 1996, alcanzó el número 1 del ranking mundial en abril de 2023 y se coronó campeón mundial en el PSA World Championship 2023-24. En el surf, Sofía Mulanovich se convirtió en 2004 en la primera latinoamericana en ganar el Campeonato Mundial de Surf de la ASP, abriendo el camino a toda una generación de surfistas peruanos que hoy compiten en las olas más grandes del planeta. En el tenis, el arequipeño Alex Olmedo ocupó el primer lugar del ranking mundial en 1959, año en que ganó el Abierto de Australia y Wimbledon, convirtiéndose en ídolo nacional y luego entrenador personal de estrellas de Hollywood, incluyendo a quien sería presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan. Edwin Vásquez Cam ganó la medalla de oro en pistola libre a 50 metros en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, convirtiéndose en el primer —y hasta hoy único— campeón olímpico del Perú.

La lista queda corta, al igual que el espacio de esta columna. Sin embargo, el denominador común es el talento peruano, que cuando encuentra su camino no tiene techo.

Recordemos que el historiador Jorge Basadre decía que el Perú es “una permanente posibilidad histórica” (Basadre, 1968). Estos hombres y mujeres buscaron que esa posibilidad llegara y la encontraron.

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