Cada 28 de julio, nuestro querido Perú se viste de rojo y blanco. Las banderas aparecen en balcones, fachadas, escaparates y vehículos; el himno suena en plazas y colegios. Y, en algún rincón de cada hogar peruano, alguien levanta un vaso y brinda por la patria.
Este año, el Perú cumple 205 años de vida independiente. Sí, fue el 28 de julio de 1821 cuando el libertador José de San Martín proclamó la independencia con palabras que el tiempo no ha podido borrar: “El Perú es desde este momento libre e independiente…”.
Ahora, vale la pena preguntarse: ¿qué tiene hoy el Perú para celebrar? La respuesta, honestamente, da para una enciclopedia.
Empecemos. El río más caudaloso del planeta nace en el Perú. Nos vamos al nevado Mismi, en los Andes de Arequipa, en donde el Amazonas inicia su recorrido de más de 7000 kilómetros hasta el Atlántico. Su historia comienza aquí, en suelo peruano. Como si fuera poco, el Perú concentra el 4 % del agua dulce del planeta, una riqueza que se extiende a través de sus ríos, lagos y glaciares andinos.
Seguimos. Contamos con 13 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, entre ellos el Santuario Histórico de Machu Picchu, la ciudad del Cusco, las líneas de Nazca, Chan Chan y el Parque Nacional del Manu, reconocidos por su valor universal excepcional desde 1983. En Sudamérica, solo Brasil supera ese número. Somos el segundo país del continente con más lugares declarados como patrimonio de la humanidad.
La Unesco ha inscrito también en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial manifestaciones como la danza de las Tijeras, la fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno, los rituales vinculados al puente Q’eswachaka y, más recientemente, la danza del Wititi, así como las prácticas y significados asociados a la preparación y consumo del cebiche (2023). Sí, nuestro cebiche tiene reconocimiento internacional de Naciones Unidas. ¿Qué otro país puede decir eso de su plato nacional?
Tenemos más de 70 000 especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas, presentes solo en nuestro territorio. El Perú ocupa el tercer lugar a nivel mundial en diversidad de especies de aves, con 1917 registradas; el quinto en número de mamíferos y el primero en peces de agua dulce (Minam, 2025). Además, cuenta con más de 25 000 especies de flora, equivalentes al 10 % de la diversidad vegetal mundial, y ocupa el primer puesto en el mundo en especies de plantas domesticadas nativas, así como en plantas comestibles y sus parientes silvestres (Minagri, 2024).
Esa biodiversidad es el origen de nuestra cocina. Cada papa que se consume en el mundo tiene raíces peruanas. Cada grano de quinua que hoy aparece en las góndolas de los supermercados de Europa y Asia comenzó su historia en nuestros Andes. En 2025, las exportaciones peruanas de café alcanzaron cifras históricas, llegando a 55 mercados, siendo el cacao y sus derivados el sustento de más de 300 mil familias en el país.
Nuestra capital, Lima, es, sin ninguna discusión, la capital gastronómica del mundo.
El turismo sigue creciendo, con un incremento interanual de 61.8 %. Avanzamos a muy buen ritmo mientras el mundo nos sigue descubriendo y aprecia nuestras maravillas arqueológicas, quedándose enamorado de nuestra gente, nuestra cocina y nuestros paisajes.
El historiador Jorge Basadre describía al Perú como “una permanente posibilidad histórica” (Basadre, 1968), frase que resumía una profunda convicción: este país guarda en su interior una promesa que cada generación tiene el deber de honrar.
Hoy, a 205 años de aquella proclamación en la Plaza Mayor de Lima, el Perú es el segundo país con más patrimonios de la humanidad en Sudamérica, el primero del mundo en diversidad de peces de agua dulce, el país que exporta el mejor café y cacao del planeta, y la nación que en dos años consecutivos ha dado al mundo el mejor restaurante del planeta. Esto no es poca cosa.
Entonces, cuando este 28 de julio alguien nos pregunte qué tiene el Perú para celebrar, respondamos con calma: ¡casi todo!
Sin embargo, amar al Perú también es reconocer nuestros problemas, comprender sus causas y, con datos en la mano, trabajar juntos para resolverlos. ¡Sigamos festejando este mes patrio!