El entusiasmo llevó al ministro de Salud, Luis Dyer, a prometer una acelerada transformación digital de su sector en los primeros 100 días de gestión. Esta labor tendría como objetivo fundamental mejorar la atención de los pacientes con la implementación de procesos que ofrezcan un servicio más oportuno.
Por ejemplo, Dyer prometió digitalizar las historias clínicas, controlar las citas y emitir los resultados médicos a las cuentas de WhatsApp de los usuarios, a fin de evitar que hagan más colas para recibir estos informes.
El docente del Departamento de Ciencia de la Computación de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), Ernesto Cuadros, consideró que la transformación digital es posible, pero no en el plazo prometido por el ministro. “En 100 días es inviable”, sentenció.
Dijo que no solo se trata de voluntad política ni de comprar máquinas, sino de resolver problemas previos. Uno de ellos, por ejemplo, sería la ubicación y el diseño de las bases de datos.
Si el gobierno propone instalar el sistema solo en la sede del Ministerio de Salud y que desde ese lugar se reciba y envíe información, lo más probable es que termine colapsando. Lo ideal, enfatizó Cuadros, es que las bases de datos se distribuyan de manera apropiada para evitar su saturación y garantizar su funcionamiento ante posibles emergencias.
En ese sentido, propuso que una de esas bases de datos se instale en Arequipa y que esta región actúe como una ciudad piloto dentro de esta propuesta de transformación digital.
Tomando como ejemplo la construcción de un edificio de 100 pisos, señaló que este no se puede concretar en meses, sino en años. Este proceso tomará su tiempo y para sostenerlo mejor se requiere de apoyo técnico, voluntad política y presupuesto.
El ministro de Salud, Luis Dyer, afirmó que su sector parece que se quedó estancado en 1995, dado que no avanzó en la mejora de sus procesos.
La tecnología, señaló, ofrece soluciones para atender la problemática en el sector salud, además, brinda la confianza necesaria para que no se vulneren los datos de los pacientes, aunque para ofrecer más seguridad planteó que este servicio sea administrado por el sector privado.
“Creo que podría existir una alianza entre el Estado y los privados. El Estado pone el dinero y el sector privado se encarga de administrar los servicios”, comentó.
Justamente, el Departamento de Ciencia de la Computación de la San Pablo realizó un estudio para digitalizar y procesar historias clínicas y citas; además, desarrolló un software para que las tomografías, ecografías y otras pruebas médicas sean observadas con imágenes en tres dimensiones. Este informe fue entregado al hospital Goyeneche años atrás, pero no se llegó a implementar por diversos factores, entre ellos, el económico.

Para el investigador y docente del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad Católica San Pablo, Dennis Barrios, hay un factor importante a resolver antes de sacar adelante la transformación digital: la conectividad.
No todos los centros de salud en el país cuentan con internet y si lo tienen, hay que evaluar si el servicio es el idóneo para modernizar el sector con tecnología. El ministro de Salud, Luis Dyer, sostuvo que el 54 % de establecimientos de salud en el país no tiene internet.
Por ello, Barrios considera que este debería ser el primer paso del Gobierno: mejorar la infraestructura de internet en alianza con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Sin esta condición, advierte, será difícil avanzar con la anunciada transformación digital.
Una vez garantizado el servicio de internet, propuso empezar con la interoperabilidad de todo el sistema de salud —público y privado— bajo el estándar internacional HL7, que permita acceder a los datos de los pacientes. Con esta mejora, se podría implementar tecnologías de telemedicina como los telediagnósticos.
Del mismo modo, apoyándose en la inteligencia artificial se podrían hacer diagnósticos más precisos y rápidos en los consultorios. Además, se podrían implementar sistemas preventivos de salud para identificar brotes de enfermedades y tomar decisiones que ayuden a mitigar su avance.
El docente destacó que la Universidad Católica San Pablo ya ha desarrollado tecnologías que podrían aplicarse al sector salud. En Chile se aplicó IA para el triaje en un establecimiento de salud (este trabajo fue patentado), también hicieron lo propio para el diagnóstico de cefaleas, junto con investigadores de Lima.
Asimismo, Barrios consideró que la transformación digital en salud debería convertirse en una política pública, que trascienda al siguiente gobierno. Aunque reconoció que en el periodo anterior ya se trabajó en el marco normativo para dar los primeros pasos hacia la digitalización del sector, señaló que ahora solo queda implementar lo establecido en las normas.