Del mar al agro: El Niño Costero amenaza a los sectores productivos de Arequipa

Especialistas recomiendan reducir la descarga del sistema de represas para mantener una reserva hídrica que priorice el consumo humano.

Escrito por Encuentro
El sector agrícola y minero tendrán que optimizar el uso de agua ante reducción de la descarga de las represas.
El sector agrícola y minero tendrán que optimizar el uso de agua ante reducción de la descarga de las represas.
Compartir en Facebook
Compartir en X
Compartir en WhatsApp

Desde mayo, los pescadores artesanales observan un incremento tanto en la población como en la extracción de pota. Dimas Ramos, secretario general del Sindicato de Pescadores Artesanales Extractores de Mariscos de Islay – Matarani, señala que, aunque esta situación podría ser favorable para su actividad, es necesario regular la captura del recurso para evitar problemas en la cadena de comercialización.

Para Ramos, este es un cambio que obedece al fenómeno climático de El Niño Costero. Así como algunas especies aumentan, otras se vuelven escasas. En Arequipa, los comerciantes del mercado pesquero Río Seco reportan que el ingreso de jurel disminuyó. El precio de este producto de consumo popular ha subido y el tamaño de los ejemplares es pequeño.

El Niño Costero

El Niño Costero es un fenómeno climático que se caracteriza por el calentamiento del mar frente a las costas de Perú y Ecuador. Su efecto principal es la ocurrencia de precipitaciones en las regiones del norte. Sin embargo, en el sur, las lluvias se presentan en los valles interandinos, mientras que en las zonas altoandinas disminuyen. Así lo explica José Luis Ticona Jara, meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi).

En diálogo con Encuentro, el especialista sostuvo que este fenómeno se presenta de forma distinta en la costa peruana. Es diferente en el sur y en el norte. Por ello, hay que tomar en cuenta la información actualizada que emite cada 15 días el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen).

Los efectos ya se sienten en 2026 y, de acuerdo con el Enfen, se extenderán hasta el verano de 2027, por lo que se presentan retos significativos para los sectores productivos de Arequipa, como la pesca y la agricultura. Las anomalías térmicas en el mar y la atmósfera persistirán, impactando directamente sobre la seguridad hídrica, la sanidad agraria y la biodiversidad marina.

Los pescadores artesanales señalan que la abundancia de pota se debe al fenómeno de El Niño Costero.
Los pescadores artesanales señalan que la abundancia de pota se debe al fenómeno de El Niño Costero.

La pesca será impactada por este fenómeno

La pesca en Arequipa ya mostraba un desempeño irregular. Según el reporte del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el sector pesquero de la región registró una caída de 40.7 %, en lo que respecta a la captura de productos hidrobiológicos destinados al consumo humano indirecto, como la elaboración de harina y aceite de pescado.

Esta reducción se experimentó entre enero y marzo de este año en comparación con el mismo periodo de 2025.  En contraste, hubo un crecimiento en la extracción de especies destinadas para el consumo humano directo, tanto en su presentación fresca como congelada.

El especialista de Senamhi explica que El Niño profundizará la termoclina, que es una capa de transición en una masa de agua donde la temperatura desciende bruscamente con la profundidad. “Eso impedirá que afloren peces de aguas frías, lo que afectará la producción programada y la pesca artesanal”, refirió José Luis Ticona.

Alteración en periodo de lluvias afectaría al agro

En el sector agrícola arequipeño, este fenómeno climático se manifiesta de dos formas distintas pero igualmente preocupantes. Según Ticona, el Niño Costero alcanzará su punto máximo durante la primavera de 2026. Este incremento térmico genera una mayor demanda de recursos hídricos tanto en los cultivos como en el ganado, sometiendo a las plantas a un severo estrés por calor.

Benigno Sanz Sanz, biólogo y profesor del Departamento de Ingenierías de la Industria y el Ambiente de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), explica que, con base en los escenarios climáticos difundidos por el Enfen, la zona sur del Perú podría experimentar cambios en la distribución espacial de las precipitaciones.

Según las proyecciones, se registrarían mayores lluvias en los valles interandinos (aproximadamente entre los 1500 y 3500 m s.n.m.) y menores precipitaciones en los sectores altoandinos, donde nacen casi todas las fuentes de agua que abastecen a Arequipa. Este escenario obliga a adoptar medidas de adaptación hídrica.

Ticona agrega que la ausencia de lluvias durante varios días en temporada normal, altera el calendario de siembras, que habitualmente inicia en octubre. Por otro lado, en los valles costeros e interandinos como Majes, Ocoña y Tambo, el escenario es distinto, pues no están preparados para la lluvia.

“Actualmente ya se viven olas de calor y calentamientos anómalos en valles costeros e interandinos. Es muy probable que en el verano de 2027 se vivan eventos similares a los de este año: lluvias intensas, ingreso de lahares e inundaciones”, sostuvo el especialista del Senamhi.

En los mercados, algunos productos hidrobiológicos disminuyen y otros, como la pota, se vuelven más comunes.
En los mercados, algunos productos hidrobiológicos disminuyen y otros, como la pota, se vuelven más comunes.

Rediseño del plan de aprovechamiento del agua

El Senamhi ya informó a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) sobre el escenario climático previsto. Actualmente se está trabajando en un rediseño del plan de aprovechamiento de recursos hídricos, que recomienda priorizar el consumo humano y contempla una reducción en la descarga de agua del sistema de represas del río Chili para mantener una reserva técnica de cara al verano de 2027.

Este reajuste obligará al sector agrícola y minero a optimizar cada gota del recurso ante la posibilidad de una menor acumulación de agua en las zonas altas.

El profesor Benigno Sanz agrega que, además de incrementar la capacidad de almacenamiento de agua, se debe fortalecer la recarga hídrica de acuíferos, tener una gestión eficiente del agua agrícola, proteger la infraestructura ante lluvias intensas y diversificar las fuentes de abastecimiento.

“Esto está programado en acciones presupuestales en los diferentes niveles de gobierno, en las instituciones que conforman el Enfen y sus coordinaciones a nivel subnacional; acciones que muchas veces no se ejecutan, no se priorizan o simplemente no se entienden”, puntualizó.

Últimas Noticias
Tags relacionados: