En el marco del Día Mundial de Internet, que se recordó el 17 de mayo, el principal desafío para los usuarios ya no es solo conectarse, sino aprender a usar la red con seguridad y criterio. Internet permite estudiar, trabajar, informarse y emprender, pero también expone a fraudes, robo de identidad, pérdida de privacidad y desinformación.
“Internet es una herramienta extraordinaria, pero también amplifica comportamientos y riesgos que siempre han existido. Por eso, además de acceso, necesitamos pensamiento crítico, prudencia y educación digital”, señaló Julio Santisteban, docente del Departamento de Computación de la Universidad Católica San Pablo (UCSP).
Para reducir riesgos, el doctor en Ciencia de la Computación recomienda cinco hábitos básicos:
Reutilizar contraseñas, aceptar permisos innecesarios, publicar demasiada información personal, abrir enlaces no verificados y compartir contenidos sin comprobar su veracidad son prácticas que pueden derivar en robo de cuentas o dinero y exposición de información sensible.
“La educación digital no solo enseña a usar tecnología; también ayuda a actuar de manera ética, segura y consciente como ciudadanos en la sociedad actual”, finaliza el también máster en Internetworking.
En esa línea, resalta que navegar mejor implica combinar acceso, criterio, protección de datos y responsabilidad frente a la información que se consume, produce y comparte.