¿Quién gana de verdad con el Mundial? Las críticas al modelo económico de la FIFA

Mientras la FIFA concentra gran parte de los ingresos por derechos de transmisión, patrocinios y licencias, expertos cuestionan si los países anfitriones recuperan la inversión millonaria en infraestructura, seguridad y servicios.

Escrito por Encuentro
Mundial 2026: entre la fiesta del fútbol y los cuestionamientos sobre sus beneficios económicos. Foto: FIFA
Mundial 2026: entre la fiesta del fútbol y los cuestionamientos sobre sus beneficios económicos. Foto: FIFA
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La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya inició y colocó a Estados Unidos, México y Canadá en el centro del mundo. La algarabía del evento genera estadios repletos y una audiencia de millones de espectadores debido a la aparición de importantes figuras y la definición del mejor equipo de fútbol del planeta. Con ello, muchos se cuestionan sobre quiénes son los más beneficiados y si realmente los países anfitriones logran generar sustanciosos ingresos económicos. 

La mayoría de los especialistas en economía deportiva coincide en que los beneficios que deja un Mundial no siempre se distribuyen de forma equitativa entre los países y las ciudades que reciben el torneo. La FIFA se embolsa una gran parte de las ganancias comerciales, mientras que los gastos sustanciales en infraestructura, transporte, seguridad y logística suelen ser absorbidos por las autoridades locales. 

La FIFA se lleva los ingresos más importantes

La FIFA es la que administra directamente los derechos de transmisión televisiva, los acuerdos de patrocinio global, las licencias comerciales y una buena parte de los ingresos vinculados al torneo. Según recoge El País, la organización espera ingresos récord durante el ciclo del Mundial 2026 gracias a la ampliación del torneo a 48 selecciones y más partidos. 

Algunos analistas han cuestionado esta situación al señalar que gran parte de los beneficios del evento se queda en la maquinaria comercial de la federación, mientras que el impacto para las economías locales suele ser más difícil de cuantificar y, en ocasiones, no alcanza las expectativas iniciales.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum (izquierda) cuestionó los altos precios de las entradas y pidió que el fútbol no sea visto solo como un negocio. Foto: EFE
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum (izquierda) cuestionó los altos precios de las entradas y pidió que el fútbol no sea visto solo como un negocio. Foto: EFE

Exoneraciones tributarias: una de las exigencias más cuestionadas 

Una de las cuestiones más debatidas en relación a las Copas del Mundo son las exenciones fiscales que la FIFA exige a los países organizadores como parte de las garantías necesarias para acoger el torneo. 

Así lo refleja un análisis realizado por la plataforma Factually sobre la llamada Government Guarantee No. 3. Los gobiernos anfitriones se comprometen a otorgar ciertas facilidades fiscales a la FIFA, al comité organizador y a algunos socios comerciales relacionados con el evento. Estas condiciones son parte de los requisitos que tienen que aceptar los países durante el proceso de candidatura para ser sede del Mundial. 

En la práctica, esto significa que ciertos ingresos relacionados con la organización del torneo pueden quedar libres de impuestos nacionales o locales. Quienes defienden estas medidas argumentan que son necesarias para permitir la realización de la Copa del Mundo y atraer inversiones internacionales a gran escala. Los críticos, sin embargo, sostienen que estas exoneraciones reducen la capacidad de los gobiernos de recaudar recursos precisamente en uno de los eventos que genera mayor movimiento económico. 

El debate se intensifica porque, si bien las ciudades anfitrionas suelen destinar fondos públicos a seguridad, transporte, servicios urbanos e infraestructura, parte de las actividades comerciales asociadas al Mundial operan bajo regímenes tributarios especiales. Para algunos economistas, se trata de un modelo en el que los costes se trasladan a las arcas públicas, mientras que una buena parte de los ingresos comerciales se concentran en la FIFA y sus socios. 

El actual presidente de la FIFA es el abogado y dirigente deportivo suizoitaliano Gianni Infantino. Foto: FIFA
El actual presidente de la FIFA es el abogado y dirigente deportivo suizoitaliano Gianni Infantino. Foto: FIFA

División de opiniones por el impacto económico

A pesar del entusiasmo que genera el Mundial, numerosos estudios académicos señalan que los efectos económicos de largo plazo no siempre son tan significativos como se proyecta antes del torneo. 

El profesor del College of the Holy Cross y economista deportivo, Victor Matheson, uno de los especialistas más citados en estudios sobre megaeventos deportivos, explica que las proyecciones económicas previas a los mundiales suelen ser más optimistas que los resultados reales.  

De acuerdo a su investigación Beyond the Final Whistle, una parte del dinero gastado por los turistas durante el torneo no representa necesariamente una actividad económica nueva, sino que reemplaza gastos que se habrían realizado de todos modos en las ciudades anfitrionas. Diferentes estudios académicos sobre mundiales anteriores también coinciden en que los beneficios económicos suelen disminuir cuando se termina el torneo deportivo. 

Sin embargo, no todos los análisis se ocupan únicamente del balance financiero inmediato. Investigaciones compiladas en The Economics of the World Cup sostienen que la organización de un Mundial también puede traer beneficios indirectos, como una mayor visibilidad internacional, el fortalecimiento de la marca país, el impulso al turismo futuro y mejoras en infraestructura urbana. Estos efectos son más difíciles de cuantificar, pero de acuerdo con varios expertos forman parte del legado que las ciudades y países anfitriones intentan dejar.

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