Domingo de Ramos en Paucarpata: fe y tradición que se mantienen vivas

Entre palmas, oraciones y esperanza, cientos de fieles revivieron la entrada de Jesús a Jerusalén. Así se vivió el inicio de la Semana Santa en el tradicional distrito de Paucarpata.

Textos y fotos: Heiner Aparicio Ojeda

El párroco, acompañado de sus acólitos, llega a la entrada del cementerio para iniciar la procesión por el Domingo de Ramos.
Un fiel sostiene una cruz. Desde tempranas horas, la gente llegó para acompañar el recorrido hasta la parroquia.
Jesucristo junto a los fieles en Paucarpata. Allí se escenificó la entrada a Jerusalén.
Las muestras de fe y devoción se ponen de manifiesto en estas fechas.
Con los primeros rayos del sol, inició la tradicional misa de Domingo de Ramos en las afueras de la iglesia Santa Ana, en el distrito de Paucarpata.
Ramas de palma y olivo se usan en esta tradicional celebración de Semana Santa.
Cientos de personas llegaron con los ramos para que, después de la misa, el padre los bendiga.
Con un profundo fervor, la población vivió el inicio de la Semana Santa.
De rodillas ante el paso de Jesús. Sin importar el incómodo piso, las personas no dudaron en mostrar su respeto.
El agua bendita cae sobre los ramos para que lleguen bendecidos a los hogares de los feligreses.
Un gran paisaje verde de palmas y olivos, y en medio, las personas que esperaban la bendición.
La Semana Santa se traduce en un tiempo de reflexión y reconciliación con Jesús. Así lo viven los católicos.
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