La pichanga de la risa

Los payasos de Arequipa participaron en un singular campeonato de fulbito. Saltaron al campo maquillados y luciendo sus características chalupas, los enormes zapatos que distinguen a estos personajes.

Textos y fotos: Heiner Aparicio Ojeda 

La Asociación de Payasos de Arequipa organizó su campeonato de fulbito en una jornada que fue, literalmente, un “mate de risa”.
A diferencia de otros años, en esta ocasión cada equipo llegó disfrazado y maquillado, como en sus habituales presentaciones artísticas.
Cada agrupación utilizó su gran ingenio al desfilar frente al público, donde cada paso provocó sonoras carcajadas.
Las chalupas (zapatos de payaso) fueron un requisito obligatorio para participar del partido inaugural.
“Donde hay un payaso, la tristeza no tiene permiso de entrar”, manifestaron los participantes de este singular torneo deportivo.
El momento serio de la tarde. Se guardó un minuto de silencio en honor a los colegas que hoy hacen reír desde el cielo.
En esta fiesta deportiva también quedó de manifiesto el esfuerzo y las ganas de ganar en la denominada “chalupada” o pichanga de la risa.
A estos equipos no les interesa el resultado, solo llevar alegría y sano entretenimiento al público.
La destreza en el manejo del balón se combinaba con piruetas y malabares que llenaban de alegría la cancha.
Al final nadie se tomó en serio el resultado y todos recordaron que lo esencial era festejar.
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