Arequipa: conexiones de gas domiciliario peligran por falta de subsidio

El gerente de Cálidda informó que Petroperú recibe 8 millones de dólares para garantizar el funcionamiento del sistema.

La distribución del gas por redes domiciliarias se realizó solo en algunos distritos de Arequipa, como Cerro Colorado y José Luis Bustamante y Rivero.

Deysi Pari

Arequipa y el resto de las regiones del sur no se benefician del gas natural como sí lo hace Lima. Mientras tanto, los proyectos para masificar el hidrocarburo siguen en lista de espera.

En Arequipa, se intenta masificar el gas natural mediante conexiones domiciliarias, pero el impacto aún es mínimo. En 2013, la empresa Fenosa, que luego pasó a ser Naturgy, obtuvo la concesión para ejecutar el proyecto, pero lo abandonó en 2020 porque dejó de ser sostenible financieramente. Por ello, el suministro y continuidad de los trabajos quedaron en manos de Petroperú de forma temporal.

Estado subsidia conexiones en Arequipa

De acuerdo con el gerente de la empresa Cálidda, Martín Mejía, actualmente Petroperú recibe casi 8 millones de dólares al año como subsidio para garantizar el funcionamiento del sistema, con las 12 mil conexiones domiciliarias ya instaladas en Arequipa.

Los fondos son transferidos por el Ministerio de Energía y Minas para cubrir los gastos de operación de esta concesión, que también comprende a Tacna y Moquegua.

“Esa concesión, con los ingresos que tiene hoy en día, no se puede mantener. Necesita de un subsidio del Estado para poder hacerlo”, afirmó Mejía durante el foro Perú Energía Sur 2026, que se realizó en Arequipa.

Por ello, hizo hincapié en que ProInversión está impulsando una concesión rentable, que se encargue de garantizar el suministro en Arequipa, Moquegua y Tacna. Esta se denomina Concesión Sur Oeste e implicaría una inversión de 266 millones de dólares.

ProInversión impulsa otros proyectos de gas

Durante el mismo foro, el presidente ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, destacó la vulnerabilidad que padece el Perú en materia de abastecimiento de gas natural; ya que el país depende de un único eje de transporte para el hidrocarburo proveniente de Camisea. Todo esto quedó demostrado en marzo, cuando ocurrió el problema de desabastecimiento por la rotura del ducto en Cusco.

Del Carpio dijo que este Gobierno y el que resulte electo deben sentar una estrategia clara que incluya medidas de corto plazo, como la expansión de la distribución del gas al sur con el proyecto de siete regiones. Se trata de la adenda Cálidda para llevar el recurso a más de 150 mil hogares en Huancayo, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Junín, Puno y Ucayali, con un precio equivalente al de Lima.

El funcionario reveló que la suscripción de la adenda es un “evento impostergable”, el cual debe ocurrir en mayo.

Al respecto, el gerente de Cálidda, Martín Mejía, señaló que el proyecto requiere 634 millones de dólares de inversión y esperan que, luego de dos años y medio de haber hecho la propuesta, se concrete. “El Estado nos solicitó presentar la propuesta bajo la misma estructura que tenemos en Lima y Callao”, sostuvo.

Cálidda es la empresa que tiene la concesión para la construcción y operación de la distribución de gas natural en Lima y Callao por un periodo de 33 años, prorrogables hasta por un total de 60 años.

Mejía enfatizó que no gozar del gas natural significa que, cada año que pasa, una región deja de ahorrar 50 millones de dólares. Con la llegada del gas natural, dichas regiones podrían tener un combustible 70 % más barato en el sector industrial y 30 % más económico en el transporte.

El presidente ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, explicó cuáles son los proyectos que están en cartera para avanzar con la masificación del gas.

Lotes de Candamo y tramos del gasoducto

Por su parte, Luis del Carpio, jefe de ProInversión, sostuvo que son necesarias otras medidas de largo plazo como explotar los lotes de Candamo en Puno.

Un segundo frente es el desarrollo de proyectos como Loop Selva, el cual plantea dos ductos paralelos, desde la localidad de Malvinas. “Esto permitiría aumentar la capacidad, pero sobre todo darle flexibilidad y seguridad al sistema”, afirmó.

El funcionario sostuvo que también se debería avanzar con los tramos B y C del Gasoducto Sur Peruano porque cumplen una función de conexión y refuerzos que el sistema no tiene.

Del Carpio expresó que la seguridad energética responde a una expectativa legítima de las regiones, por lo que no se trata solo de declararla, sino de construirla.

Recientemente, el presidente José María Balcázar señaló que tomó la decisión política de destrabar el Gasoducto Sur Peruano y que lo hará “probablemente esta semana”.

Esta obra quedó paralizada en 2017 debido al caso de corrupción vinculado a Odebrecht.

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