Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la San Pablo celebra 20 años formando líderes con virtudes

Este programa acompaña a personas desde la infancia hasta la adultez, promoviendo un liderazgo transformador orientado al servicio de la sociedad.

Juan Sardá es el director del Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la San Pablo.

Redacción

Durante dos décadas, el Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la Universidad Católica San Pablo (UCSP) ha acompañado a niños, jóvenes y adultos en un proceso formativo que trasciende lo académico. A través de la formación en virtudes y una metodología experiencial, contribuye a formar líderes capaces de transformar su entorno.

Desde su creación, el Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la UCSP se consolidó como un espacio clave en la propuesta educativa de la San Pablo, al complementar la formación profesional con un enfoque centrado en la excelencia moral y la ejemplaridad. Su eje formativo se sustenta en virtudes como la fortaleza, la justicia, la templanza y la prudencia, entendidas como pilares del verdadero liderazgo.

“Este aniversario del Centro de Liderazgo es motivo de una profunda alegría y gratitud. Ver a cientos de egresados vivir estas virtudes en su vida personal y profesional es una bendición y una gran satisfacción para la universidad”, destacó Alonso Quintanilla, rector de la UCSP, al resaltar el impacto del centro

Por su parte, Juan Sardá, director de esta área de la UCSP, explicó que el liderazgo que se promueve en la San Pablo “no es un discurso teórico ni una moda pasajera, sino una experiencia real, un modo de vida que busca formar personas virtuosas, capaces de crecer haciendo crecer a los demás, con sentido de servicio y responsabilidad social”.

Formación a lo largo de la vida

Uno de los principales aportes del Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la San Pablo es su acompañamiento continuo en las distintas etapas de la vida. En la infancia, a través del programa Emocionarte, se promueve la formación de hábitos; en la adolescencia, con Liderándome, se trabaja la virtud de la fortaleza.

En la juventud se desarrollan propuestas como el Programa de Liderazgo Integral Juvenil (con el que inició), el coaching y el liderazgo con propósito, donde se refuerza el valor de la justicia.

En la etapa adulta, ofrece iniciativas dirigidas a profesionales y empresarios, como el Programa de Educación para el Desarrollo (PED) en liderazgo integral y coaching ejecutivo, así como los programas de liderazgo estratégico y empleabilidad, además se desarrollan capacitaciones diseñadas a la medida de las organizaciones bajo la modalidad in house.

En esta etapa, el valor que se busca reforzar es la prudencia, es decir, la capacidad de acierto, escoger los medios adecuados para lograr objetivos verdaderos en cada situación, más aún en un contexto tan cambiante como el actual.

Liderar en tiempos de inteligencia artificial

La propuesta formativa del Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la San Pablo se distingue por una metodología vivencial, que permite a los participantes incorporar las virtudes desde la experiencia personal y comunitaria. Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el impacto de las nuevas tecnologías en la toma de decisiones, la privacidad y el pensamiento crítico, especialmente entre los jóvenes.

Sardá explicó que la irrupción de la inteligencia artificial (IA) obliga a la universidad a una clarificación sólida: distinguir entre lo que pertenece al orden de la información y lo que corresponde al ámbito de la persona. La IA puede procesar datos, identificar patrones y sugerir cursos de acción; pero no puede ejercer prudencia, no puede asumir responsabilidad moral ni puede crecer en virtud.

“Hoy enfrentamos una evidente carencia de líderes con solidez moral y criterio en todos los sectores. Aquí trabajamos desde adentro hacia afuera, convencidos de que el liderazgo se aprende y se construye desde la libertad, no desde el cargo ni el estatus”, afirmó Sardá, al subrayar que el centro está abierto a todas las personas que deseen crecer sirviendo a los demás.

También agradeció el apoyo de instituciones castrenses, entre ellas el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra, así como de los bomberos, cuya colaboración ha sido fundamental. Este respaldo ha permitido fortalecer la exigencia y el impacto de los programas formativos que brindan, aportando a una experiencia más desafiante y transformadora.

A veinte años de su creación, el Centro de Liderazgo para el Desarrollo de la San Pablo reafirma su misión de formar líderes transformacionales, convencido de que la virtud no es un accesorio, sino la esencia del crecimiento humano y que es posible llevar la excelencia moral a todos los ámbitos de la vida, contribuyendo a una mejor sociedad.

Salir de la versión móvil