Ley de uso de celulares en colegios: regulación genera poco respaldo y replica medidas ya vigentes

Según el dirigente del Sutep, Hamer Villena, se trata de una norma sin sentido, porque regula prácticas que los profesores y directores ya restringieron.

Los menores de edad no deberían tener un celular, según especialista. Ella sugiere su uso después de los 16 años.

Deysi Pari

La ley que regula el uso de teléfonos inteligentes en los colegios públicos y privados del Perú (Ley 32385) se encuentra en proceso de implementación, a casi un año de ser publicada.

La norma, que fue promovida desde el Congreso de la República y publicada en junio de 2025, no tiene el respaldo de los gremios de educación y, al parecer, tampoco de las instituciones del sector.

El dirigente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Peruana (Sutep), Hamer Villena, señaló a Encuentro que esta ley no tiene ningún sentido y solo fue promovida por los congresistas para “sorprender” a la opinión pública.

Desde su experiencia como docente, antes de que se emitiera dicha norma, los estudiantes ya tenían restringido el uso de celulares en las aulas. “Esta ley no es el descubrimiento de la pólvora, en ningún colegio estatal está permitido el uso de celular”, aseguró Villena.

La ley fue emitida en junio de 2025. En enero de 2026, se publicó el proyecto de reglamento de la referida norma y se fijó como plazo hasta el 27 de febrero para que los consejos consultivos de niños y adolescentes, municipios escolares, así como representantes de las Unidades de Gestión Educativa Local, Gerencia Regional de Educación, entre otros, envíen sus aportes o sugerencias.

Una posición similar al Sutep tiene la Gerencia Regional de Educación de Arequipa. Voceros de la entidad explicaron a Encuentro que antes de la emisión de la ley y su reglamentación, ya se venían aplicando estas medidas en las instituciones públicas.

Según el organismo, los profesores utilizan diversas metodologías para asegurar la atención sin necesidad de una imposición externa obligatoria. Sin embargo, obtener datos precisos sobre el control real de los docentes para evitar que los estudiantes se distraigan con los teléfonos es complicado.

Si los alumnos llevan celulares, estos son requisados

Es común ver a los escolares con celulares en el transporte público o caminando por la calle, lo que sugiere que, efectivamente, llevan los dispositivos a su plantel educativo. Según Villena, si esto ocurre, las autoridades del colegio requisan el equipo y lo devuelven al alumno a la hora de salida. Además, sostuvo que, en algunos colegios particulares, se ha dispuesto que los alumnos dejen sus celulares en la dirección y luego se los devuelven.

El dirigente dijo que sí hacen cumplir la requisa y que los docentes no permiten el uso de celulares en las aulas. Si algún alumno es reincidente, el equipo es retenido y se llama al padre de familia.

Por eso, para él, la norma cae en saco roto. Incluso dijo que cuando dialogaron con el gerente regional de Educación ni abordaron el tema.

El objetivo es reducir distracciones y mejorar el rendimiento

La Ley 32385 tiene como objetivos principales reducir las distracciones, mejorar el rendimiento académico y prevenir el ciberacoso. María Elena Ortiz Ramírez, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), explicó que su implementación en los colegios está en proceso.

De acuerdo con el contenido del reglamento de la ley, se restringe el uso de los smartphones en los centros educativos de nivel primario y secundario, sean públicos o privados, durante el horario de clases, en las aulas u otros ambientes del plantel.

Sin embargo, esta medida no es aplicable cuando los estudiantes requieren atención especial y, por alguna condición de salud, se justifica el uso del celular. Tampoco se restringe su uso cuando el colegio lo autoriza expresamente con fines académicos o en situaciones de emergencia.

De acuerdo con el reglamento, los directores, en coordinación con los docentes, deben elaborar los protocolos de actuación para cumplir con la norma.

Educación digital

Para la psicóloga María Elena Ortiz, el enfoque no debe ser solo sancionador. Hay necesidad de una “educación digital” y una “psicoeducación” que involucre a maestros, padres e hijos.

No obstante, recomienda enseñar el autocontrol y la autorregulación en el uso de redes sociales, fomentar metodologías activas para disminuir la distracción pasiva y establecer límites claros en el hogar.

Un consejo central para los padres de familia es que no adquieran celulares para sus hijos hasta que estos cumplan los 16 años. Son ellos quienes tienen esa primera decisión.

“Esto no es solo una norma, tendría que ser una prevención cultural, familiar y tecnológica. Un alumno no usa el celular en clase, pero lo usa excesivamente fuera del aula. Entonces hay que enseñar el uso adecuado”, refiere.

Un cambio cultural pendiente

El consenso entre los especialistas y las autoridades es que el colegio no puede sostener este cambio solo. El rendimiento académico está ligado no solo a la tecnología, sino también a factores familiares y hábitos de estudio.

“La tecnología llegó para quedarse”, advierte la profesora. Por ello, subraya que si no se mejora la enseñanza y se involucra a las familias para que den el ejemplo en casa, la norma perderá su fuerza.

Al respecto, el titular de la Asociación de Colegios Particulares de Arequipa, Rutbel Begazo, señaló que la responsabilidad es compartida y son los padres de familia quienes tienen que ejercer mayor control respecto al uso de los teléfonos celulares.

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