Incendio en Lagunas de Mejía: restauración debe incluir nueva zonificación y evaluación del suelo

El área arrasada por el fuego era el hábitat de diferentes especies de aves residentes y migratorias, además de reptiles y mamíferos

El Santuario Lagunas de Mejía tiene una extensión de 690 hectáreas. El incendio consumió más de 15 has.

Deysi Pari

El incendio forestal ocurrido en el Santuario Nacional Lagunas de Mejía (Islay) en Arequipa, arrasó con valiosa vegetación y parte del hábitat de aves que anidaban allí, reptiles y mamíferos.

La destrucción alcanzó más de 15 hectáreas del sector Motobomba, según informó la jefa del santuario, Lisbeth Hernani, en un primer balance. En diálogo con medios locales, explicó que el área afectada estaba compuesta de grama y junco.

La grama es un tipo de pasto bastante seco y duro, que se caracteriza por estar cerca al mar. Mientras que el junco es una fibra vegetal, aprovechada para elaborar artesanías.

Hernani explicó que el periodo de vida de estas plantas es de un año, aproximadamente. Al cabo de ese tiempo, se secan y acumulan. Por eso, estas plantas se convirtieron en el combustible del fuego que inició la mañana del miércoles 9 de abril. Las llamas se controlaron al día siguiente.

Aunque las causas del incendio no están claras, Hernani considera que no fueron naturales. Alguien, de forma involuntaria, pudo ocasionarlo.

Impacto del cambio climático

Gregory Pauca Tanco, biólogo y profesor del Departamento de Ingeniería de la Industria y el Ambiente de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), señaló a Encuentro que producto del cambio climático, ahora hay periodos de sequía más extensos, lo que hace que la vegetación se seque más.

“Al parecer eso ocurrió en Mejía, tuvimos un verano más caluroso, por ello la vegetación tuvo más déficit hídrico de lo normal y se convirtió en el combustible del fuego”, manifestó el docente de Ingeniería Ambiental.

La jefa del santuario, Lisbeth Hernani, coincidió en que la temperatura alta de la mañana más el viento de la tarde del miércoles contribuyeron a que el fuego se extienda con mayor facilidad. La humareda se esparció hasta el distrito de Matarani, de la provincia de Islay.

Daños a las especies

La extensión del Santuario Nacional Lagunas de Mejía es de 690 hectáreas. Que se hayan quemado más de 15 hectáreas, representa el 2.7 % de toda la superficie, señala el profesor de la UCSP.

Mientras que Lisbeth Hernani recordó que el objetivo de la creación de esta área fue la conservación de la avifauna. En el área hay 212 especies registradas, lo que significa que se tiene más de la mitad de las especies de aves de toda la región Arequipa, donde en total hay 350.

El recuento final de los daños permitirá saber las cifras exactas de esta afectación. Por el momento, se conoce que estos humedales albergaban aves residentes que también anidaban en la zona.

De igual modo, en el lugar habitan reptiles, mamíferos y ratones que son el alimento de las aves. Esta, por ejemplo, es una cadena que se esta rompiendo.

La funcionaria remarcó la importancia del santuario. No solo están las especies residentes, sino las migratorias que llegan desde Norteamérica,  también vienen especies de la selva y los Andes.

Además, la vegetación protege a toda la zona, en caso de un tsunami, esta absorbería gran parte del agua. Al ser un humedal costero, también cumple la función de depuración, ya que absorbe todos los contaminantes que arrastra el río y desemboca en el mar.

¿Qué medidas se pueden tomar?

Gregory Pauca considera que es importante conocer cómo responde el suelo a los incendios. “El suelo no es solo tierra y piedras, en el suelo se producen interrelaciones abióticas y bióticas, donde ocurren ciclos biogeoquímicos”, remarcó.

Esto será importante de tomar en cuenta al momento de iniciar la reforestación en la zona dañada, pues el suelo podría perder sus propiedades y afectar el desarrollo de las plantas.

Según el docente, la microbiota y diferentes organismos que producen cambios también se vieron afectados por el fuego, por eso es urgente evaluar el suelo y compararlo con uno sano de la misma reserva, en términos de nutrientes y microorganismos. Lo siguiente es dar un tratamiento al suelo y una vez que pase, proceder a la reforestación.

La zona dañada está clasificada como gramadal-juncal.

Nueva zonificación

Por su parte, el biólogo Ulrich Zanabria, también docente de la Escuela Profesional de Ingeniería Ambiental de la UCSP, explicó que el área afectada tendría que pasar por una nueva zonificación de acuerdo a la evaluación que se realice.

Esto debido a que en todas las áreas naturales protegidas hay una zonificación establecida, la misma que queda plasmada en un plan maestro. “Probablemente sería declarada como zona de recuperación o de restauración”, puntualizó.

Asimismo, indicó que esta es una oportunidad para que el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), que tiene a su cargo la administración de las áreas protegidas, fortalezca las alianzas con los miembros del comité de gestión del Santuario y con la Academia. “La academia tiene que estar interesada en restaurar esta área”, refirió.

Proyecto para monitoreo de incendios forestales

El docente Gregory Pauca informó que junto a un alumno de la UCSP desarrollan un proyecto para el monitoreo de incendios forestales, el mismo que es financiado por la misma universidad.

El proyecto consiste en el desarrollo de una aplicación para el monitoreo de estos eventos, implica evaluación de las zonas más vulnerables, dentro de la provincia de Arequipa. También se trabaja para poder evaluar el grado de severidad del incendio.

Actualmente, lo único que se utilizan son imágenes satelitales para detectar el foco de calor, pero el problema es que son imágenes de baja resolución y no permitirían una identificación precisa.

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