José Colque
Arequipa atraviesa momentos críticos por las lluvias, principalmente desde el 19 de febrero, cuando empezaron a registrarse víctimas mortales y afectaciones en viviendas de Yanahuara, Cayma, Cerro Colorado, Sachaca, entre otros distritos.
Hasta el 25 de febrero, el consolidado situacional que brindó el gobernador regional de Arequipa, Rohel Sánchez, arroja 6 víctimas mortales (4 en Arequipa, 1 en Caylloma y 1 en Caravelí), 4231 afectados, 103 damnificados, 1229 viviendas afectadas, 49 viviendas inhabitables.
Además, el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) desplegó más de 70 unidades de maquinaria amarilla en toda la región y destinó 3 millones de soles para combustible, distribuyendo un total de 30 mil galones hasta el 24 de febrero.
Entre las zonas más afectadas de Arequipa se encuentran las urbanizaciones Buena Vista, Cooperativa de Abogados, Flora Tristán, en Yanahuara; así como Villa Continental, Los Ángeles, entre otras zonas de la parte alta de Cayma. Asimismo, se registraron daños en algunos sectores de Yura, Cerro Colorado y otros distritos.
EL DATO
Tras la reunión entre autoridades locales y el presidente José Balcázar, se informó que el mandatario podría regresar a la ciudad para supervisar el avance de los trabajos en las zonas afectadas por huaicos y desbordes de torrenteras.
Estado de emergencia
Tras varios días de espera, el Gobierno central declaró en emergencia los distritos de Jacobo Hunter, José Luis Bustamante y Rivero, Mariano Melgar, Sachaca, San Juan de Siguas, Sabandía, Yanahuara y Yarabamba (Arequipa); Huanuhuanu y Lomas (Caravelí); Orcopampa, Tipán y Uñón (Castilla); Maca y San Antonio de Chuca (Caylloma); además de Río Grande (Condesuyos).
Estos se suman a otras jurisdicciones como Arequipa, Alto Selva Alegre, Cayma, Cerro Colorado, Characato, La Joya, Miraflores, Mollebaya, Polobaya y Quequeña (provincia de Arequipa); Andagua (Castilla); Coporaque, Huambo y Yanque (Caylloma); Andaray, Charcana y Quechualla (Condesuyos); Sayla y Tomepampa (La Unión), entre otros distritos, que anteriormente estaban declarados en esta situación.
Alcaldes como Juan Carlos Linares (Cayma), Manuel Vera (Cerro Colorado), Marco Anco (Paucarpata), Mirtha Ruelas (Yura), Alfredo Benavente (Alto Selva Alegre) y Fredy Zegarra (Bustamante y Rivero) coincidieron en que esta declaratoria de emergencia no dispone de presupuesto “fresco” para que continúen atendiendo las afectaciones.
La presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, señaló que realizarán gestiones para asignar presupuesto adicional, pero adelantó que cada distrito recibirá 100 mil soles para atender algunas necesidades.
En el caso de los distritos que aún no están declarados en emergencia, Miralles sostuvo que los municipios deben llenar sus fichas correspondientes para ser considerados. Al respecto, el alcalde de Paucarpata, Marco Anco, aseguró que dicho monto “no alcanza ni para limpiar una calle”.
Mientras tanto, desde el Ministerio de Vivienda anunciaron un bono de S/ 500 mensuales, hasta por dos años, para las familias damnificadas por las lluvias. Tras la visita de los ministros de Estado, el titular de Agricultura, Felipe Meza, fue designado por el Gobierno central para coordinar el trabajo en Arequipa.
Respecto a estas medidas, el especialista en seguridad y gestión del riesgo, Pierre Velarde, consideró que este bono resulta insuficiente, dado que no cubre las necesidades de las personas afectadas. Indicó que, en ese período, el monto acumulado alcanzaría los 12 mil soles, una cifra cuestionable frente a la pérdida que implica la afectación de una vivienda, un vehículo y demás daños materiales que sufrieron los damnificados.
IMPORTANTE
Alejandro Cano, catedrático del Departamento de Arquitectura e Ingenierías de la Construcción de la UCSP, advirtió que algunas zonas de Arequipa están enfrentando interrupciones progresivas en el servicio de agua potable, debido a las lluvias registradas y a la sedimentación en estructuras hidráulicas. Esta situación aumenta el riesgo de suspensiones temporales del servicio, advirtió el docente.
Visita fugaz del presidente del Perú, José Balcázar
El miércoles 24 de febrero, el presidente del Perú, José Balcázar, arribó a Arequipa. Llegó al Ala Aérea n.° 3 y luego se dirigió al GRA, donde sostuvo una reunión con el gobernador Rohel Sánchez y otras autoridades locales.
Posteriormente, se trasladó a Villa Continental, en Cayma, donde permaneció unos minutos para inspeccionar la zona afectada por las lluvias; luego retornó a Lima sin brindar declaraciones a los medios de comunicación.
“El no poder visitar los otros espacios (afectados), obedece a que se informó que podían continuar las lluvias y probablemente, por la neblina, no podría despegar el avión, y el presidente tenía agenda ya a las 5 de la tarde en Lima (…). Al margen de ello, tenemos que garantizar un trabajo articulado”, precisó el gobernador.
Un desastre que se pudo evitar
En estos días, ministros de Estado recorrieron Yanahuara y Cayma, constatando que son los distritos con mayores daños. Según reportes preliminares, los problemas se generaron por los desbordes de la torrentera Chullo y la quebrada ubicada en la parte alta del distrito de Cayma.
El gobernador Rohel Sánchez cuestionó, por ejemplo, que en el caso de la torrentera Chullo, a la altura del colegio particular Lord Byron, la faja marginal se haya reducido a apenas 2 metros de ancho y 1.5 metros de altura.
Pierre Velarde, también docente del Departamento de Ingenierías de la Industria y el Ambiente de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), coincidió con el gobernador, tomando en cuenta que esta zona es urbana.
Según el especialista, el espacio recomendado para este tipo de torrenteras debería ser de 5 metros de ancho, proporcional a la profundidad. Además, aclaró que, en el caso de la torrentera Chullo, al menos en este tramo, ampliar la profundidad del cauce resultaría contraproducente, debido a que podría generar mayores afectaciones en los muros de contención.
En opinión de Velarde, los desastres registrados en Arequipa obedecen a varios factores: el reducido espacio de las fajas marginales de las torrenteras, la acumulación de escombros y la falta de limpieza en dichas zonas, así como la ubicación de viviendas cerca de las quebradas. En conjunto, esto representa una suma de errores e irresponsabilidades que se pudieron prever.
En esa línea, también exhortó a las autoridades locales a cumplir los lineamientos de la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres al 2050, que principalmente enfatiza en la necesidad de designar especialistas en el sector para implementar acciones técnicas en las zonas críticas de Arequipa, contribuyendo a mitigar el riesgo en la ciudad.
