Liz Ferrer Rivera
En Tacna, a través de la oficina de Servicios Postales del Perú (Serpost), se envía cada mes un promedio de dos mil a tres mil cartas hacia destinos nacionales e internacionales. El administrador de esta dependencia, Acmed Menéndez, reconoce que, aunque la mayoría de usuarios son adultos mayores, también hay jóvenes que usan este sistema de comunicación.
Menéndez detalla que el envío de correspondencia postal se mantiene a pesar de las redes sociales y la mensajería que nos permite una comunicación inmediata. En el servicio nacional, una carta puede tardar en llegar a su destino entre 48 horas y 10 días, dependiendo del tipo de entrega que elija el usuario (servicio expreso o económico). En el servicio internacional, las misivas tardan de 10 a 30 días.
El costo de envío depende del peso del sobre. En su modalidad más económica, la entrega de una carta puede variar entre los 6 y 8.50 soles; en cambio, las alternativas más costosas corresponden al servicio internacional, con destino a países europeos o asiáticos. La página web de Serpost cuenta con una herramienta que permite calcular el costo de envío en función de la distancia y el peso del sobre.
Asimismo, los sobres de las cartas pueden complementarse con estampillas con el pago de un precio adicional. En diciembre pasado, Serpost presentó en Tacna una estampilla conmemorativa por el centenario de la reincorporación de la provincia de Tarata tras la Guerra del Pacífico. El valor de ese sello postal es de 4 soles.
Beneficios
María Elena Ortiz Ramírez, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad Católica San Pablo, destaca que la comunicación escrita a mano tiene múltiples beneficios, tanto cognitivos como emocionales. Además, es una buena alternativa frente a una sociedad que da más valor a la inmediatez y resta importancia a la calidad de la comunicación.
“En un contexto donde la tecnología domina como herramienta de comunicación y aprendizaje, escribir a mano es un acto de resistencia y libertad. Nos permite alejarnos de las distracciones digitales y concentrarnos en una actividad sin interferencias. Este enfoque singular es cada vez más difícil de encontrar en una sociedad saturada de notificaciones y estímulos visuales”, explica.
La escritura a mano ofrece una forma de interacción más humana y profunda, según la psicóloga. El estar frente a una hoja en blanco, con nuestras ideas y sentimientos sin filtros, nos brinda una conexión con el presente que el mundo digital no puede replicar. “Nada puede reemplazar una carta escrita a mano; es la forma más personal que puede tener una comunicación (además de la comunicación cara a cara)”, puntualiza.
EL DATO
En Tacna, la oficina de Serpost se ubica en la avenida Bolognesi 361 y en sus instalaciones se encuentra el Museo Postal Filatélico, el cual tiene más de 28 años. El horario de atención es de lunes a viernes de 9 a 17 horas y los sábados de 9 a 14 horas.
Los valores emocionales y psicológicos de un manuscrito radican en la concentración que requerimos para plasmar aquello que sentimos. La psicóloga comenta que la escritura de un diario, por ejemplo, es una herramienta de autoconocimiento y regulación emocional que permite explorar pensamientos y emociones de manera estructurada, creando un espacio seguro donde podemos ordenar nuestras ideas y enfrentar cuestiones personales.
Por otro lado, las ventajas cognitivas son también muchas. “Escribir a mano es un proceso que involucra múltiples áreas del cerebro, combinando percepción visual, motricidad fina y procesamiento cognitivo. A diferencia del tecleo, que depende de patrones repetitivos y requiere menos esfuerzo motor, la escritura manual crea una conexión directa entre el pensamiento y el movimiento físico”, menciona la especialista.
Al escribir, cada trazo es una acción consciente que involucra a la memoria y estimula el pensamiento crítico. Por eso, la próxima vez que decida comunicarse con alguien que se encuentre lejos de su ciudad, y sienta que tiene mucho por expresar, ¡la escritura de una carta es una opción viable y saludable!
