Liz Ferrer Rivera
Por sus playas y paisajes, la ciudad portuaria de Ilo, ubicada en el sur del Perú, es uno de los puntos turísticos favoritos durante el verano; sin embargo, también cuenta con un centenario valle de olivos y restos arqueológicos preincas. A continuación, destacamos algunas de las rutas atractivas para los viajeros nacionales e internacionales.
Mey Lin Mori Chambe, representante de la agencia Descumbre, destaca el tour costero Tacna-Ilo dentro de sus paquetes de viaje. Esta ruta comienza en Tacna, con la visita a la playa Boca del Río, humedales de Ilo, miradores y topiarios. Continúa en Ilo, con paradas en la playa Puerto Inglés, la Plaza de Armas, la parroquia San Jerónimo, la glorieta José Gálvez, el Muelle Fiscal y un paseo en bote (esto último es opcional).
Esta ruta inicia a las 08:00 y concluye a las 18:00 horas, con el retorno a Tacna. El costo es de 200 soles por persona y los turistas chilenos y nacionales (en especial de Lima) son quienes más optan por este paquete. Mori, también presidenta de la Cámara Regional de Turismo de Tacna, sostiene que las familias que buscan dejar atrás el ruido de la ciudad y hallar la calma del mar pueden optar por este tipo de rutas.
Playas saludables
La Municipalidad Provincial de Ilo promociona la visita a los balnearios, resaltando los servicios de seguridad y limpieza. Para este fin de semana, el Ministerio de Salud, a través de su página web Verano Saludable, calificó como saludables las playas Pozo de Lisas, Gentilares, Puerto Inglés, Boca del Río y Enfermeras. Esta calificación evalúa la calidad microbiológica, calidad de limpieza y el funcionamiento de los servicios higiénicos.
Pozo de Lisas es una de las playas más populares, destacando por su arena clara y aguas tranquilas de poca profundidad. Se ubica a 7 kilómetros al sur de la ciudad de Ilo, y es fácilmente accesible gracias al transporte público, que ofrece buses y minivanes durante todo el día. El lugar cuenta con zonas de estacionamiento privado y público, servicios higiénicos, duchas, servicio de comida rápida, un boulevard y restaurantes.
Otro de los balnearios favoritos es Puerto Inglés, a 2.9 km al sur de la ciudad. Por su forma de piscina se considera más familiar y es el favorito de niños y adolescentes. Además, en esta zona se desarrollaron hechos históricos, como el desembarco del corsario inglés Francis Drake, en 1579. Asimismo, frente a sus costas se libró el combate entre el monitor Huáscar y los barcos ingleses Shah y Amathyst, en 1877.
EL DATO
El fundo Olive Corp-Chiviquina está ubicado a 3.5 km del Museo Municipal Chiribaya (a cinco minutos). Las visitas se realizan de miércoles a domingo de 09:00 a 17:00 horas. Para mayor información sobre los horarios de atención, pueden consultar su página de Facebook, que lleva el mismo nombre.
Historia y olivos
El valle El Algarrobal, ubicado al noreste de la ciudad, a 15 km, es otra alternativa que ofrece naturaleza y sano esparcimiento. En su territorio se ubica el Museo Municipal Chiribaya, que alberga momias humanas con una antigüedad estimada de entre 3000 y 4000 años antes de Cristo, así como momias de canes, cuya especie es conocida como el perro de Chiribaya.
El Algarrobal también cuenta con olivos centenarios, que evidencian el cultivo de esta planta como la principal actividad económica del valle. Uno de los fundos que ofrece paseos turísticos es Olive Corp-Chiviquina. Sus propietarios, Bárbara Távara y Abel Adrián, detallan con orgullo que son pioneros del agroturismo ecológico en la zona desde 2017.
Su propiedad fue premiada como el mejor fundo del valle durante dos años consecutivos, y reconocida como la Primera Reserva Agroecológica y Turística de Ilo. Ellos también son los creadores de un macerado hecho a base de pisco y aceituna y han ganado concursos de calidad de aceituna en años pasados.
El recorrido por el fundo permitirá al visitante conocer olivos centenarios, tomarse fotografías con ellos y degustar los productos que se elaboran a base de olivo. Además, el lugar cuenta con diferentes ambientes para realizar actividades recreativas, así como un área para comidas. La intención de los propietarios es sumergir a los visitantes en la cultura olivícola ileña.
El puerto ofrece playas, historia, olivos y, por supuesto, la gastronomía del mar ileño que se encuentra en los restaurantes y puestos de comidas de toda la ciudad.
No pierda la oportunidad de visitar Ilo este verano y aprovechar todos los servicios que se activan en esta temporada de vacaciones.
