El sur marcó la diferencia: ¿qué explica el respaldo electoral a Roberto Sánchez?

El apoyo a Roberto Sánchez emerge desde el sur y las zonas rurales en medio del descontento y la sensación de abandono estatal. Un contexto que evoca el escenario que llevó a Pedro Castillo al poder y que hoy vuelve a perfilarse en una contienda aún abierta.

El descontento y la percepción de abandono estatal vuelven a marcar el comportamiento electoral. Foto: difusión

Rosario Ticona

Las recientes elecciones generales sorprendieron a algunos sectores del país, especialmente en Lima. El apoyo masivo que recibió el candidato Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en varias regiones lo llevó a disputar, voto a voto, el segundo lugar de cara a la segunda vuelta frente a Rafael López Aliaga, de Renovación Popular.

Dos semanas antes de los comicios, el postulante que utiliza el sombrero chotano apenas registraba un 5.2 % en la intención de voto de la encuestadora Datum. Sin embargo, el último lunes 27 de abril, con el 96.162 % de actas contabilizadas, mantenía una ventaja de solo 23 164 votos sobre López Aliaga. Aun así, el 3.838 % restante, correspondiente a actas observadas, mantiene abierto el desenlace.

Resultados de la Onpe al 96.162 % de actas contabilizadas. Sánchez acumula 1 945 623 votos y López Aliaga 1 922 459 votos. Foto: ONPE

Voto regional: la clave detrás del avance de Sánchez

Según el analista político Eland Vera, el voto de las zonas rurales y localidades urbano-marginales en todo el Perú fue fundamental para que Sánchez alcanzara un resultado favorable. El especialista indicó que el candidato logró canalizar el malestar y resentimiento generados por el abandono y la indiferencia del Estado. Además, sostuvo que Sánchez se presentó como una expresión de continuidad política del fallido gobierno de Pedro Castillo.

“Si uno lo ve fríamente, no sorprende, porque es un rechazo al sistema político y se repite el escenario, tal como fue con Pedro Castillo, pero con otra versión. El ciudadano del sur es un ciudadano atento a la política pública. ¿Y el del norte? Bueno, el norte se ha beneficiado mucho del modelo neoliberal y durante la gestión del presidente Alberto Fujimori tuvo mucha atención y ahora se está viendo eso”, indicó.

A su vez, el politólogo Carlos Timaná, director del Centro de Gobierno José Luis Bustamante y Rivero de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), vinculó el crecimiento de Sánchez al auge de la minería y advirtió que un escenario de izquierda vs. derecha en una posible segunda vuelta traerá muchos efectos colaterales.

“El sur se dividió. Creo que Sánchez es la promesa para las minerías ilegales. Si vemos que retornamos al escenario de 2021 es que todavía seguimos reproduciendo la crisis política porque la segunda fuerza [política] serían los antisistema, no mejorar lo que se pueda mejorar, sino hacer un gran reset (reinicio)”, detalló.

Asimismo, enfatizó que el escenario electoral aún permanece abierto, dado que la Onpe no ha presentado los resultados al 100 %, lo que impide delinear con certeza el desenlace final.

Voto en Arequipa: predominio de centro

El electorado arequipeño colocó a Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, en el primer lugar. Según Timaná, tanto en Arequipa como en Moquegua se generó una expectativa de cambio, canalizada en figuras como Nieto o Ricardo Belmont.

Desde su perspectiva, el perfil del votante arequipeño se caracteriza por un voto de opinión y una tendencia hacia el centro, lo que jugó a favor de Nieto. A ello se sumaron su condición de arequipeño, un cierre de campaña sólido y una comunicación asertiva frente a otros postulantes, como López Aliaga. “Fue un fenómeno juvenil”, resaltó.

Jorge Nieto lideró la votación en Arequipa, impulsado por un electorado con tendencia hacia el centro y un marcado voto de opinión. Foto: difusión

Voto en Cusco: tendencia histórica de izquierda

Para el abogado constitucionalista y analista político Óscar Matutti, la región imperial arrastra una amplia demanda por la ejecución de obras de gran envergadura que no estén exclusivamente orientadas al turismo vinculado a Machu Picchu, como suele percibirse desde Lima.

En ese marco, sostuvo que el electorado cusqueño históricamente ha tendido hacia opciones de izquierda, por lo que se esperaba un mejor desempeño de López Chau y no de Roberto Sánchez.

“Los discursos incendiarios venden, especialmente en poblaciones con un hondo resentimiento social como la nuestra. En el sur existe una agenda fracturada que lamentablemente no ha sido comprendida desde Lima. Por eso el sur vota distinto: hay una identidad propia. Sánchez está encarnando una suerte de continuidad de la propuesta populista de Pedro Castillo”, argumentó.

LO DIJO

“El sur, con sus matices, tiene un mayor nivel de conciencia política”, asegura el analista político Eland Vera, desde Puno.

El especialista subrayó que el desarrollo del país no puede seguir concentrándose en la capital.

“Desde Lima se ve a Cusco como si aún camináramos entre llamas, sin autos, sin vías de comunicación, en chozas. Nos ven así, pero no es cierto. Cusco merece mejores niveles de vida e industrialización; existen proyectos mineros y gasíferos que deberían tener mayor prioridad”, alertó.

Voto en Puno: búsqueda de justicia

La votación en la región altiplánica también evidenció una tendencia favorable para Roberto Sánchez. Para el analista Eland Vera, este respaldo estuvo marcado por el recuerdo del frustrado gobierno de Pedro Castillo. “La gente no olvida que, a su presidente, un maestro rural, se le hizo una campaña para demolerlo; eso sigue muy fresco”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que, pese a las diferencias entre Castillo y Sánchez, este último logró capitalizar un voto de reclamo y rechazo al modelo de Estado. A su juicio, esa conexión le permite proyectarse como un perfil más preparado, a partir de las lecciones que dejó la experiencia del gobierno anterior.

Tras las protestas en Puno, la falta de reparación a las víctimas sigue como una deuda pendiente. Foto: Juan Carlos Cisneros/ AFP

Por otro lado, advirtió que en diversos sectores de Puno persiste un fuerte sentimiento de búsqueda de justicia. “Se demanda reparación, no solo para las familias de las víctimas, sino también para el elevado número de heridos durante las protestas, que requieren atención especializada. Es lamentable que no exista una política integral de reparación; es una deuda pendiente que seguirá siendo un problema latente”, remarcó.

Consultado sobre el desempeño de López Chau, también identificado con la izquierda, Vera señaló que el voto se diversificó. “Para la población rural, López Chau representaba a un capitalino, con un perfil urbano, de ingeniero, y eso le fue restando respaldo. Además, Nieto y Belmont le quitaron votos; hubo un trasvase hacia otras candidaturas”, comentó.

Como cierre, los especialistas entrevistados coincidieron en la necesidad de impulsar políticas que no profundicen las divisiones en el país y advirtieron que el racismo no debe resurgir en cada etapa electoral. Subrayaron que el Perú requiere consensos básicos orientados a un objetivo común y de un crecimiento que alcance a todos los sectores y territorios, sin exclusiones.

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