Depresión y familia: ¿cuál es el rol de los padres?

Depresión y familia: ¿cuál es el rol de los padres?

54
0
Compartir

Martín Ignacio Cotrina
Psicólogo

La depresión es un trastorno mental que en los últimos años ha alcanzado un preocupante aumento de prevalencia en la población mundial —de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a más de 350 millones de personas en el mundo, alrededor del 3 % de la población general—, y es la afección mental más común que en su forma más severa puede llevar al suicidio.

Es, además, una de las principales causas de discapacidad y deterioro de la calidad de vida no solo para la persona que sufre este trastorno, sino también para su entorno más cercano. Uno de los principales grupos afectados es la familia.

Todo abordaje de la depresión y sus consecuencias necesita tener en cuenta cómo la familia influye tanto en la configuración del trastorno como en la recuperación de la persona que lo sufre.

Numerosas investigaciones evidencian de manera clara que el ambiente familiar tiene una significativa intervención en la aparición de la sintomatología depresiva en los hijos. Se conoce, por ejemplo, que 1 de cada 10 niños experimenta durante la infancia al menos una situación adversa cada año.

Estas experiencias —que incluyen desde abuso sexual, emocional y físico, negligencia física y emocional hasta problemas en el hogar, padres separados o divorciados—, muestran una relación directamente proporcional con problemas de salud mental, como el consumo de drogas y alcohol, intentos de suicidio y depresión, entre otros.

Otra variable a tomar en cuenta es el estilo de crianza como factor que tiene un impacto a largo plazo en la salud mental de los hijos. El estilo autoritativo, en el que existen altos niveles de exigencia, normas y castigos excesivos, bajos niveles de afecto y poca cercanía en las relaciones entre los miembros; y el estilo permisivo, en el que la disciplina y las normas están ausentes, promueven un entorno en el que los hijos tienen más probabilidades de desencadenar síntomas depresivos.

Hoy en día, se hace una gran inversión de esfuerzo, tiempo y dinero en prevenir enfermedades mentales en los hijos; sin embargo, con mucha frecuencia se descuida la salud mental y el bienestar de los padres, así como la armonía de la dinámica familiar.

Los padres con buena salud mental tienen más probabilidades y recursos para fomentar un entorno adaptativo y protector que les permita educar hijos que sean capaces de desarrollarse plenamente. El entorno familiar y la salud de cada uno de los padres permiten tener una mirada más amplia al momento de prevenir e intervenir en casos de depresión.

No hay comentarios

Dejar una respuesta