“Los niños no destruyen los sueños, los cumplen”

“Los niños no destruyen los sueños, los cumplen”

CUANDO LA MATERNIDAD ADOLESCENTE SE CONVIERTE EN UNA INSPIRACIÓN

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Diego Torrico y Fabiola García con su hija, Vania (dormida), marchando por la vida.

Fabiola García Flores
Diego Torrico Manrique

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el embarazo adolescente en el Perú se ha incrementado en un 14.6 %. Como respuesta, algunas organizaciones de la sociedad civil vinculadas al feminismo de género empiezan a plantear el aborto como una opción “para no truncar el futuro de los jóvenes”.

Frente a ello, cabe preguntarse: un embarazo adolescente, ¿es necesariamente un factor desencadenante de infelicidad y frustración? Tal vez la respuesta a esta pregunta no la encontremos en libros estadísticos, sino en testimonios de vida de jóvenes que sabían que el hijo que iban a tener era una inspiración y no un obstáculo.

Testimonios

“Tener un hijo es una responsabilidad de todos los días y más cuando al mismo tiempo estás estudiando”, afirma Diana María Silva Valencia, estudiante universitaria del cuarto año de Ingeniería Industrial en la Universidad Católica San Pablo (UCSP). Ella tiene una hija de dos años y acaba de ganar una beca de la ONG Laboratoria, institución que capacita a mujeres para que se conviertan en desarrolladoras web.

“Si bien es difícil, no es imposible. Desde que nació mi hija cambié totalmente; a veces el tiempo no me alcanza, pero aprendí a valorar cada minuto y más cuando estoy con mi hija”, cuenta Diana María.

Y así también opina Ana Lucía Medina Deglane, estudiante de la carrera de Derecho de la misma universidad. Ella es mamá desde que estuvo en el colegio. “Sé que ser mamá joven es todo un desafío lleno de dificultades, pero es mucho mayor la alegría que se siente al ver la sonrisa de un hijo todas las mañanas”, cuenta Ana Lucía.

En la Universidad Católica Santa María (UCSM), hallamos a Diana Panduro. Ella fue mamá antes de iniciar sus estudios de Enfermería. “Tener un hijo cambia la perspectiva de cualquiera, sea hombre o mujer. Cuando uno es padre debe dejar de lado todo lo que no le sirve. Mi hija me enseñó a ser fuerte y a creer en mis sueños, y hoy estoy cerca de terminar la carrera”, refiere Diana.

Apoyo

La Ley n.° 29600 fomenta la reinserción escolar de adolescentes por embarazo y obliga a las instituciones educativas a brindar facilidades a las madres adolescentes cuando su inasistencia a clases tenga como causa directa su estado de salud o el del niño. Esta norma se aplica a cualquier institución educativa, incluyendo las universidades, y constituye un respaldo legal para las mujeres.

También existen medidas importantes implementadas por diferentes instituciones privadas en Arequipa. La Universidad Católica San Pablo, por ejemplo, tiene un lactario que beneficia tanto a sus trabajadoras como a sus estudiantes.

También tiene un programa de acompañamiento para las alumnas que están gestando o que ya dieron a luz; y desde hace poco dispone de carpetas para alumnas embarazadas. Asimismo, la Universidad Católica Santa María acaba de abrir un centro de estimulación temprana para los hijos de sus estudiantes y su personal administrativo.


Testimonio personal 

Los autores de esta nota somos también un testimonio vivo de que ser padres en la adolescencia no es una tragedia. Les decimos a los jóvenes que no tengan miedo si les toca vivir la situación de ser padres a muy corta edad. Es difícil, pero no hay mejor recompensa que la sonrisa de un niño al final del día.

No cambiamos por nada la tranquilidad de dormir cada noche sin pensar que le quitamos la posibilidad de vivir a un angelito. Tampoco podemos olvidar que cada niño necesita una familia completa y nuestro deber como padres es brindarles lo mejor a nuestros hijos. Para nosotros, Vania es siempre la luz de nuestro camino cuando creemos que el mundo se ha apagado. Un hijo a temprana edad no nos quita el futuro; por el contrario, nos da uno nuevo.

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